martes, 28 de marzo de 2023
sábado, 18 de marzo de 2023
CRECE LA PRODUCCIÓN DE COCAÍNA EN EL MUNDO
y Brasil se
posiciona como principal actor logístico
Maria Zuppello
Infobae, 18 Mar,
2023
Mientras que el
cultivo global de cocaína ha alcanzado niveles récord con un aumento del 35%
entre 2020 y 2021, Brasil aparece cada vez más central en las rutas
internacionales del narcotráfico a pesar de no ser un país productor. Además,
sigue siendo el mayor consumidor de América Latina con la dramática cifra de
que el 1,7% de los jóvenes entre 14 y 29 años fuma crack. Así lo revela el
último informe mundial sobre la cocaína que acaba de publicar la Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD). En 2021, Brasil fue el segundo país de salida de cocaína del mundo,
sólo precedido por Ecuador.
La cocaína que
envía llega desde Colombia, Perú y Bolivia por tierra o por vía aérea, en
avionetas y helicópteros. La droga colombiana se destina principalmente al
mercado europeo, mientras que la peruana y la boliviana abastecen sobre todo el
mercado nacional. Según la Policía Federal brasileña, el 65% de los vuelos
clandestinos proceden de Bolivia, seguida por Paraguay (17%), Perú (8%),
Colombia (6%) y Venezuela (4%). Aunque Colombia sigue dominando las rutas del
narcotráfico desde Sudamérica, principalmente hacia Norteamérica, donde la
mayor parte de la cocaína es colombiana, el informe destaca un cambio de las
rutas hacia Europa, donde Colombia ha perdido su papel dominante en favor de
Centroamérica y otros países latinoamericanos. Se trata de la llamada ruta del
“Cono Sur”, que transporta cocaína desde Bolivia y Perú a través de Paraguay y
está gestionada principalmente por el Primer Comando Capital (PCC), el grupo
criminal más importante de Brasil. En particular, ha crecido el tráfico por la hidrovía Paraná-Paraguay. Normalmente, la
estrategia de los criminales brasileños consta de dos fases. La primera
consiste en transportar la droga en avión para cruzar la frontera; a partir de
ahí, en la segunda fase, la cocaína se transfiere a barcos y se navega por vía
fluvial hasta el Atlántico.
La cocaína sale de
Brasil principalmente por sus principales puertos. El informe revela que el
flujo ha disminuido en los considerados durante años hubs hacia el mercado
europeo, como el puerto de Santos, en el estado de San Pablo, y Paraguaná, en
el estado de Paraná, mientras que han crecido sorprendentemente los de Salvador
e Ilhéus, en Bahía, en el noreste, y el de Joinville, en el sureño estado de
Santa Catarina. Y mientras que en 2018 solo había siete destinos
internacionales para el tráfico brasileño, estos han pasado a ser 20 en 2019 y
21 en 2020. Bélgica, Holanda y España se llevan la parte del león. Además del
PCC y del Comando Vermelho, la segunda mayor organización criminal del país,
según el relator de la ONUDD “otro grupo que ha surgido recientemente es la
Familia do Norte, muy activa sobre todo en la frontera entre Brasil, Colombia y
Perú. Los estados de Amazonas y Roraima, fronterizos con Colombia, Venezuela,
Perú e incluso Guyana, siguen siendo un gran desafío para las autoridades,
debido a una selva enmarañada y al transporte fluvial muy barato para los
traficantes. Según la policía colombiana, 7,7 toneladas de cocaína fueron
incautadas en su camino hacia Brasil entre 2020 y 2021, mientras que la ciudad
colombiana de Guaviare parece ser el centro crucial para el abastecimiento de
drogas a Brasil.
Los niveles de
pureza de la cocaína comprada al por mayor por los grupos delictivos brasileños
han aumentado desde 2016, mientras que “varios expertos”, señala el informe de
la ONUDD, “indican que la cocaína en forma de pasta base de cocaína (PBC) se
transporta por tierra a Brasil desde Perú y Bolivia para el mercado interno”,
con productos como el crack de cocaína ampliamente consumidos en el país. Sin
embargo, el informe indica la presencia en Brasil de laboratorios que
transforman la pasta base en clorhidrato de cocaína, o cocaína en polvo,
probablemente también para el mercado internacional.
El COVID-19, según
revela el informe de la ONUDD, ha tenido un gran impacto en el país. “La
pandemia parece haber perturbado el mercado de la cocaína en Brasil durante
esos meses”, se lee en el texto, “tanto por el lado de la oferta como por el de
la demanda. Las dificultades experimentadas por los grupos criminales
nacionales para redistribuir la cocaína hacia los puertos del Atlántico
contribuyeron a la reducción del tráfico hacia Europa. Además, ha aumentado el
uso de aeronaves para introducirla en Brasil. Al mismo tiempo se observó una
disminución de las salidas”. Esto, sin embargo, ha tenido consecuencias muy
graves para el país. Según el informe “se
ha producido un aumento dramático del número de muertes relacionadas con la
cocaína”. Es posible que este cambio en la dinámica del narcotráfico haya
tenido como consecuencia un aumento considerable de la disponibilidad de
cocaína en Brasil y haya provocado un incremento de los patrones de consumo.
En el mapa
presentado en el informe de la ONUDD, los estados brasileños habitualmente reconocidos
por las autoridades como centros neurálgicos del narcotráfico, como San Pablo,
con el puerto de Santos, y Santa Catarina, con los dos puertos de Itajaí y
Paranaguá, muestran una disminución de las incautaciones de coca, mientras que
todos los estados fronterizos con Colombia, Perú, Bolivia, Paraguay y
Venezuela, como Amazonas, Acre, Rondonia, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, han
registrado una alza. También cabe destacar el papel creciente durante la
pandemia de los estados del nordeste de Brasil, como Paraíba y Pernambuco.
El informe de la
UNODC destacó el crecimiento exponencial del PCC, ahora presente en tres
continentes, además de América Latina también África y Europa. En Londres, como
ya reveló el analista Ryan Berg en su informe de 2020 “Fuga: el Primer Comando
Capital de Brasil y la amenaza emergente de las prisiones” (“Escape: Brazil’s
First Capital Command and the emerging threat of prisons”), publicado por el
American Enterprise Institute (AEI), el PCC también ha comenzado a blanquear dinero
procedente del narcotráfico. África también se ha convertido en un continente
crucial para el grupo criminal brasileño, donde está presente principalmente en
Mozambique. El PCC sigue siendo líder en la cadena de abastecimiento, de la que
controla varias fases también con la ayuda de la mafia italiana ‘Ndrangheta.
Sin embargo, el informe de la ONUDD destaca como el panorama criminal brasileño
está cada vez más fragmentado y como “pequeños grupos criminales operan ahora
en el tráfico de drogas, la mayoría de las veces especializados en logística”.
Entre los grupos
criminales extranjeros presentes en Brasil destaca la mafia nigeriana, que en
el tráfico de drogas replica dinámicas tribales con pequeñas células compuestas
por cuatro o cinco personas de la misma etnia, cada una con un número reducido
de personas a su servicio. Estos no conocen a los miembros de las filas
principales, que son los que tejen relaciones con grupos criminales de otros
países. A partir de 2018, según la
ONUDD, la nacionalidad predominante de las “mulas” o correos de droga detenidos
en los aeropuertos brasileños es la nigeriana.
El informe de la
ONUDD llega casi junto a dos noticias que han alarmado a las policías europeas.
A principios de marzo, en días diferentes, un total de 2,3 toneladas de cocaína
emergieron del mar en la costa de Cotentin, en Normandía. La droga estaba
contenida en bolsas brasileñas, en algunos casos atadas a chalecos salvavidas,
también de fabricación brasileña normalmente utilizados en pequeñas
embarcaciones o veleros. Por otra parte, el 13 de marzo se descubrió en la
costa de Galicia (España) un narcosubmarino abandonado, llamado Poseidón, de 23
metros que, según los investigadores, transportaba cocaína desde Brasil, ya que
en su interior se encontraron mantas, ropa y alimentos, todos ellos de
fabricación brasileña. Aunque la noticia de un submarino construido
clandestinamente en el Amazonas y donde viajaron un español y dos ecuatorianos
para transportar droga a Europa causó revuelo en 2019, los narcosubmarinos son
nuevos para los narcos brasileños. Y confirman una vez más el creciente papel
del país en el escenario internacional del tráfico de cocaína.
miércoles, 15 de marzo de 2023
COLOMBIA
apareció submarino fantasma con más de 2.500
kilos de cocaína y dos cadáveres
Ámbito, 14-3-23
El submarino,
informaron fuentes oficiales, trasladaba la droga por aguas del Pacífico en
dirección a Centroamérica, cuando sufrió una avería mecánica en el sistema de
combustible, lo que provocó una fuga de gases tóxicos.
De acuerdo al
diario “El Colombiano”, dos de los tripulantes pudieron subirse al casco y
fueron rescatados por la Armada y trasladados a un buque para recibir primeros
auxilios.
"Una vez
localizado este artefacto ilegal, se logra ver dos personas en la parte
superior y se les prestan los primeros auxilios", ha indicado el capitán
de fragata Cristian Andrés Guzmán, comandante de la Fuerza de Tarea Contra el
Narcotráfico de la Armada.
En la inspección
posterior, dificultada porque el vehículo estaba inundado, se han encontrado
dos cadáveres y el cargamento de droga, que fue trasladado hasta las costas de
Tumaco, en Nariño.
La Armada Nacional
de Colombia informó que se incautaron 2.643 kilogramos de cocaína, cargamento
de droga valuado en 87,7 millones de dólares.
Más hallazgos en
el mar
Por otra parte, el
domingo pasado también han informado de la localización de tres semisumergibles
utilizados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) para transportar entre cuatro y seis toneladas de clorhidrato cocaína
cada uno.
Los artefactos
pertenecerían a los grupos Segunda Marquetalia y Comando Coordinador de
Occidente de las disidencias de las FARC que operan en el departamento de
Nariño, en el Pacífico colombiano.
Esta operación
afecta a los grupos armados de Nariño "restándole capacidad logística (de
los grupos armados ilegales) para financiar sus actividades ilícitas evitando
el transporte y comercialización de más de 12 toneladas de clorhidrato de
cocaína en el mercado ilegal internacional", informó Europapress.
lunes, 7 de febrero de 2022
EN LOS NARCOESTADOS
del socialismo del siglo XXI el crimen
suplanta la política
Carlos Sánchez
Berzain
*Abogado y
Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
Infpobae, 6 de
Febrero de 2022
Los regímenes no
democráticos de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua -cuya auto denominación
política es “socialismo del siglo XXI”- detentan el poder ejerciendo terrorismo
de Estado con presos, exiliados, perseguidos políticos y la característica de
ser narcoestados. Para tener impunidad por los crímenes que cometen buscan
retener indefinidamente el poder y para hacerlo cometen delitos que pretenden
disfrazar como hechos políticos. La realidad demuestra que en las
dictaduras/narcoestados de las Américas el crimen ha suplantado y controla la
política.
Los “crímenes de
lesa humanidad” son “actos y ataques inhumanos generalizados o sistemáticos
contra una población civil y con conocimiento de causa”. Son imprescriptibles y
están determinados por el Estatuto de Roma: “asesinato, exterminio, esclavitud,
deportación o traslado forzoso de población, encarcelamiento en violación a las
normas del derecho internacional, tortura, violación,….actos inhumanos que
atenten contra la integridad física y mental..”
El crimen
organizado está definido y combatido por la Convención de las Naciones Unidas
contra la delincuencia organizada trasnacional o Convención de Palermo que
define a un “grupo criminal organizado” si cumple 4 características: “grupo de
tres o mas personas formado intencionalmente, que existe por un periodo de
tiempo, que comete delitos o crímenes que son punidos por la ley con 4 o mas
años de cárcel de forma deliberada, y que tiene como objetivo beneficios
financieros y materiales”.
El narcotráfico es
“el comercio de drogas ilegales adictivas o no, principalmente la cocaína”. Es
un fenómeno que engloba varios delitos que comprenden el cultivo ilegal de
coca, la fabricación, distribución, venta, control de mercados, reciclaje de
estupefacientes, tráfico, lavado de activos…”. La legislación internacional
obligatoria: Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes enmendada por el
Protocolo de 1972, Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, Convención
de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y
Sustancias Sicotrópicas de 1988.
La aplicación de
este marco de referencia internacional a los hechos demostrados de cómo
detentan el poder los regímenes de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua,
demuestra la comisión de crímenes de lesa humanidad institucionalizados por
medio del terrorismo de Estado como lo prueban ahora mismo la utilización de
sus sistemas de justicia convertidos en verdugos que tienen presos y condenan
centenas de inocentes en Cuba por las manifestaciones del 11 de Julio 2021, en
Venezuela para retener el poder con torturas y asesinatos en las cárceles, en
Bolivia con 72 presos políticos y en Nicaragua con presos y condenados, todo
copia de Cuba, el mismo mecanismo del castrismo del siglo XX convertido en
castrochavismo o socialismo del siglo XXI.
La barbarie contra
los derechos humanos de las dictaduras castrochavistas está agravada por la
comisión, protección y defensa desde los Estados y regímenes del socialismo del
siglo XXI del narcotráfico: la dictadura de Cuba implicada desde la década de
los sesenta con la tesis criminal de usar “el narcotráfico como arma de lucha
contra el imperialismo norteamericano”, hasta el decomiso de cerca de 1.517
paquetes de cocaína en Panamá en Mayo de 2019 embarcados desde Cuba con destino
a Estambul, manifestados como carbón.
Toda la cúpula de
la dictadura de Venezuela empezando por Nicolás Maduro están identificados como
el “cartel de los soles” y procesados en tribunales de Estados Unidos con orden
de captura internacional y recompensas de 15 a 10 millones de dólares por cada
criminal. Venezuela está identificada como el eje del tráfico de cocaína
proveniente de las FARC, el ELN y las federaciones de cocaleros de Evo Morales
de Bolivia.
Desde 2012 se
reporta a Nicaragua que “el narcotráfico ya ha desarrollado mucho músculo y
esta generando mucho dinero”. El IEEPP un organismo no gubernamental que brinda
información a partir del monitoreo de las propias instituciones del Estado
indica que “25 grupos nicaragüenses apoyan al narcotráfico internacional”.
Conocido el
proceso por narcotráfico en los Estados Unidos contra el ex Jefe antinarcóticos
de Evo Morales con una recompensa de 5 millones de dólares por su captura, las
investigaciones de la DEA -expulsada por Morales- han recordado a los
bolivianos y al mundo que Bolivia es un narcoestado. Como el acusado está en
poder del gobierno boliviano Estados Unidos ha pedido su extradición que ha
motivado la reacción violenta de los operadores de la dictadura en Bolivia,
resumida en el titular del periódico Página 7: “El MAS cierra filas para
blindar a Evo y evitar la extradición de Dávila”.
Todo muestra a Evo
Morales como el jefe y constructor del narcoestado, incluso lo ha confesado
públicamente ante las Naciones Unidas. Está señalado como el jefe del “cartel
del Chapare” mientras el diario El Deber titula “Bolivia reingresa a la lista
de países que envían droga a Estados Unidos” y Página 7 reporta que “El cartel
brasileño PCC tiene tierras y su centro de operaciones en el Chapare”, mientras
recrudece la persecución política como otra confesión de los criminales.
sábado, 1 de mayo de 2021
JUAN GUAIDÓ
denunció los nexos
de Nicolás Maduro con grupos narcoterroristas como Hezbollah y FARC
Infobae, Sábado 1
de Mayo de 2021
“La dictadura de
Maduro representa una grave amenaza para la estabilidad y la paz de la región”,
dijo Guaidó durante su participación en el Sedona Forum, organizado por el
McCain Institute.
“Hoy, Maduro tiene
peligrosos vínculos militares, de inteligencia y económicos con regímenes como
Irán, Rusia, Cuba y China. Esos vínculos además se extienden a grupos narcoterroristas
internacionales como el ELN y la disidencia de las FARC, (y) también con
Hezbollah”, agregó.
De acuerdo con el
opositor, Maduro, que gobierna desde 2013, permite que “toda esa corporación
trasnacional del crimen organizado” actúe en Venezuela para que le ayuden a
explotar el llamado Arco Minero del Orinoco, una extensa región rica en
recursos como oro, cobre, diamante, coltán o bauxita.
En este sentido,
Guaidó aseguró que en esta zona “se explota oro de sangre, se comenten crímenes
como trata de personas, se masacran indígenas, se violan derechos humanos y se
sabotean los esfuerzos de Estados Unidos y de la comunidad internacional por
atender el cambio climático”.
Por ello, pidió al
Gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, seguir en “la búsqueda de
justicia para responsabilizar a aquellos que han saqueado” Venezuela “y han
cometido graves violaciones a los derechos humanos”, en una alusión a los
funcionarios de la Administración de Nicolás Maduro.
Además, instó a
que se declare a la Fuerza de Acciones Especiales de la Policía Nacional
Bolivariana (FAES-PNB) como “un grupo de exterminio que busca diezmar a la
población”, y que no debería contar con “ningún tipo de apoyo que contribuya
con su accionar”.
La alta
comisionada de la ONU para los derechos humanos, la chilena Michelle Bachelet,
ha recomendado al régimen venezolano disolver este grupo policial, sobre el que
pesan diversas acusaciones de violaciones a los derechos humanos por parte de
activistas y dirigentes opositores.
El presidente
interino pidió este jueves honores para los militares venezolanos fallecidos la
semana pasada en combate con un grupo de disidentes de las FARC, en una región
fronteriza con Colombia, donde se produjeron un número de bajas que el régimen
no definió, y que el antichavista cifra en 9.
Guaidó criticó en
una rueda de prensa virtual que ni el Ejecutivo ni las Fuerzas Armadas hayan
detallado hasta el momento el número de muertos en los combates, que comenzaron
el pasado 21 de marzo en el estado Apure, y responsabilizó tanto a Nicolás
Maduro como al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, de los hechos.
El opositor
identificó a los fallecidos como el teniente de fragata Naywil José Torres
Moreno, el sargento mayor de segunda del Ejército Wilmer de Jesús Garvito, el
sargento mayor primero del Ejército Ronald José Marcano Castillo y el sargento
mayor de segunda del Ejército Andy José Miranda.
También dijo que
perdieron la vida el sargento mayor de primera del Ejército Santiago de Jesús
Reyes, el sargento de primera de la Armada, Álvaro Rafael Nariño Osto, el
sargento segundo de la Armada Michael Miguel Merina Sequera y el sargento
segundo de la Armada Luis David Lida Negrón, y un noveno que -aseguró- todavía
no ha sido identificado.
Las Fuerzas
Armadas confirmaron la muerte de ocho militares y nueve “terroristas” entre el
21 de marzo y el 5 de abril. Posteriormente, estallaron nuevos combates en los
que informaron de varias muertes, pero no detallaron el número.
Hasta el momento,
ninguna fuente oficial o castrense ha confirmado contra qué grupo combaten,
pese a que los militares han difundido fotografías que muestran uniformes
incautados con los logos y siglas de la antigua guerrilla de las FARC, una
identificación que coincide con la que han hecho varias organizaciones que
trabajan en el territorio.
(Con información
de EFE)
sábado, 27 de marzo de 2021
VENEZUELA
chavilenos, narcotalios y duartianos
John Marulanda
El Ojo Digital, 25
de Marzo de 2021
El pasado domingo
21, los habitantes de La Victoria, Apure, amanecieron asustados. Bombardeos y
ametrallamientos se escuchaban desde el sábado; los rumores abundaban y
volaban.
Apure, Venezuela,
Narcoterrorismo. Hasta este miércoles, aún se oían explosiones y disparos. A este
tradicionalmente pacifico poblado, llegó la tragedia del crimen organizado;
ahora, cientos de sus pobladores se unen forzada ola de migrantes venezolanos
hacia territorio colombiano.
Los actores en
escena
Cruzando cincuenta
metros del río Arauca, al frente de la Victoria, en Colombia, está Arauquita,
refugio del ELN desde los años ochenta, y cuadrante delictivo del cártel 10 de
FARC. En este extenso municipio, elenos y farcianos se matan por temporadas y,
por otras, se alían -todo ello, al vaivén de los negocios y del humor de los
cabecillas quienes vivían y descansaban en La Victoria. Esa viciosa situación
se complicó con un nuevo actor, el chavismo y sus FANB, que enriqueció al
ELN a cambio de que impusiera el orden
en el Arco minero del Orinoco.
El ELN cumplió la
tarea a punto de masacres, como las de Tumeremo. Hoy, los chavilenos reciben
dinero de la minería ilegal y del narcotráfico pero, además, distribuyen las
raciones CLAP, hacen rondas con los niños en las escuelas, operan radioemisoras
y están presentes en unos diez estados. Alias Gentil Duarte, un refundador de
las FARC, sobre quien dice el escritor Alejando Ovalles, era 'el único jefe
guerrillero en conocer el lugar donde dormía Marulanda, quien no confiaba el
lugar de reposo ni a los demás miembros del Secretariado', abandonó desde
temprano el negociado de La Habana y decidió recrear las mismas FARC que le deformaron
su cerebro juvenil en su natal Florencia, Caquetá. Su paulatino asentamiento en
la caotizada Venezuela le facilitó, con recursos del narcotráfico, reclutar a
jóvenes y adquirir armamento. Por otra parte, los 'traidores' al acuerdo
habanero Márquez y Santrich terminaron en 'Narcotalia', un nuevo y ostentoso
-al menos mediáticamente- cártel que no pudo disciplinar a Duarte. Entonces, se
declararon la guerra, y se han venido asesinando entre ellos, a lado y lado de
la frontera.
El apoderamiento,
por parte de lugartenientes de Duarte, de municipios con sus economías
agrícola, ganadera, y hotelera, ha enfurecido a Márquez, gran amigo del
chavismo, al cual le ha pedido apoyo para deshacerse de ese pesado rival.
Las FANB en acción
Desde agosto del
año pasado, Caracas ha ordenado operativos contra células y campamentos
duartianos, y es ahí cuando el panorama se oscurece. Según denunciara el
director de Fundaredes, Javier Tarazona, 'poderosos grupos armados irregulares
y bandas criminales en la frontera (…) constantemente luchan entre sí y contra
los cuerpos de seguridad del Estado por el control de los territorios y el
manejo de las actividades económicas ilícitas (...)'. Más de quinientos
enfrentamientos armados y más de ochocientos muertos durante el año pasado es
el saldo que presenta esta ONG.
En combates y
operaciones de asalto a los campamentos de los narcofarcianos duartistas en
Puerto Ayacucho en febrero, y en el Nula en septiembre del 2020, y el reciente
en La Victoria, las bajas militares han sido costosas por comparación a las de
los irregulares, a lo que se suma la pérdida de armamento oficial y los
numerosos civiles detenidos. Las comunidades, muy a su pesar, son redes de
inteligencia para los narcoterroristas, imposible de desbaratar por los militares
y policías. Mucho más si la corrupción es generalizada, como es el caso de la
frontera.
Las FANB alardean
con mucho misil ruso amenazando a los vecinos, pero evidencian poco
entrenamiento y experiencia en la real problemática de guerra irregular del
crimen organizado transnacional que afecta su suelo patrio. En contraste, el
gobierno colombiano bombardeó recientemente un campamento de Duarte en el
Guaviare, área cercana a la frontera, que dejó 11 bajas y nadie lastimado de
las fuerzas militares. Pareciera ser que la herencia revolucionaria
marxista-leninista de Marulanda estuviese siendo borrada, para darle paso a la
nueva realidad del narcoterrorismo chavileno y narcotalio, ambos protegidos por
el gobierno cubano-venezolano. Como que un arsenal de mas de 40 fusiles, armas
cortas y municiones, incautado recientemente en un vehículo para el cual un
General pidió protección, tendría como destinatario final al ELN. Y Santrich
vive protegido, desde el 20 de enero, en Caracas.
Miraflores, pues,
trata de componer el tablero -léase: repartir el territorio- entre havilenos,
narcotalinos y duarteños, facilitando los negocios ilícitos binacionales y
arriesgando un desborde armado fronterizo que puede escalar por accidente o
intencionalmente, hacia situaciones fronterizas mas complejas, de acuerdo a la
estrategia de desestabilización regional diseñada desde el foro de Sao Paulo e
implementada por el Grupo de Puebla.
domingo, 21 de marzo de 2021
NORUEGA
prepara la
despenalización generalizada del consumo y posesión de drogas
Niusdiario,
20/03/2021
El Gobierno
asegura que la represión no ha funcionado
Tratar el consumo
de drogas más como una cuestión de salud pública que como un problema de
seguridad. Esa es la filosofía detrás de la reforma legal que prepara el
Gobierno noruego y por la cual se despenalizará el uso y posesión limitada de
hasta una decena de drogas, entre ellas las más comunes como el cannabis, la
cocaína y la heroína.
El ejecutivo
noruego, una coalición de centro-derecha, presentó un proyecto de ley titulado
‘Del castigo a la ayuda’ con el que quiere cambiar la forma de luchar contra el
consumo de drogas: más diálogo y menos sanción. Más psicología y menos
represión. En lugar de multas y condenas de prisión, convocatorias obligatorias
para sentarse a hablar con un consejero especialista en adicciones.
Noruega calcula
que en los últimos años han muerto 267 personas (de media anual) por sobredosis
de drogas cuando el país tiene 5,4 millones de habitantes. Es una de las tasas
de muerte por sobredosis más altas de Europa. Y según el Gobierno, “es la
prueba de que todo lo que hemos hecho no funciona”.
De aprobarse –y
todo da a entender que sí porque una mayoría parlamentaria se muestra a favor
aunque la negociación puede dar lugar a enmiendas- Noruega tendría una de las
legislaciones sobre consumo y posesión de drogas más laxas del planeta. El
Ejecutivo reconoce que es “la reforma socialmente más radical desde hace
décadas”.
La reforma impone
límites a la posesión de drogas para evitar que se fomente el tráfico. Así, una
persona no podrá tener más de 2 gramos de heroína, cocaína o anfetaminas, más
de una dosis de LSD ni más de 0,5 gramos de MDMA (el principio activo del
éxtasis) ni más de 20 gramos de cannabis. Se puede tener hasta tres de esas
sustancias a la vez.
Guri Melby,
ministra de Conocimiento e Integración, jefa del partido liberal Venstre y
responsable de la reforma aseguró en sede parlamentaria que “ser detenido y
condenado (por posesión o consumo de drogas) normalmente empeora el problema y
no ofrece ninguna solución”.
Melby estima que
las sanciones no son eficaces: “en los países que tienen las penas más duras el
consumo de drogas de los jóvenes no es más bajo. Además, sabemos que esas
legislaciones son injustas socialmente porque los jóvenes de ambientes
desfavorecidos corren más riesgo de ser detenidos por la Policía que los demás
jóvenes”.
No se trata de
legalizar la posesión de drogas sino de despenalizarla. Por lo tanto, la
Policía puede seguir buscando droga y puede decomisarla, lo que no puede es
detener y enviar ante un juez a quien tenga una cantidad que no supere lo
permitido. En caso de tratarse de menores de edad, los policías deberán ponerse
en contacto con sus padres sea cual sea la cantidad que llevaran.
La reforma
encuentra sus mayores enemigos en los sindicatos policiales. Creen que la
despenalización no tiene por qué mejorar la situación de los toxicómanos y que
puede aumentar el consumo. Noruega se
fija en Portugal, que fue el primer país europeo en despenalizar el consumo de
drogas. Los datos de Portugal, recuerda el gobierno noruego, muestran que el
consumo, las sobredosis y las infecciones de VIH se redujeron.
El modelo sueco
El otro modelo en
el que se mira Noruega es el de su vecina Suecia, uno de los países europeos
con una legislación más dura sobre posesión y consumo de drogas. Además de no
haber reducido el consumo, la legislación sueca no impide tampoco que los
crímenes relacionados con las drogas estén en tasas de las más altas de Europa.
Sólo en 2019 hubo
más de 300 tiroteos con 37 muertos y centenares de heridos. A la violencia la
clase política responde con medidas más represivas en lo que parece un círculo
vicioso. En Suecia mueren unas 600 personas al año por sobredosis, una tasa de
aproximadamente 90 por millón de habitantes entre 15 y 64 años.
La media europea,
según datos del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, es de
22,6 muertos por sobredosis por millón de habitantes. Suecia está en la segunda
peor posición europea, sólo por detrás de Estonia, único país del bloque que
supera los 100 fallecidos por sobredosis por millón de habitantes. Suecia
tiene, con 10,2 millones de habitantes, sufrió más muertes por sobredosis, en
números total, que España, que tiene 4,6 veces más población o que Francia, que
tiene 6,5 veces más.
sábado, 13 de marzo de 2021
HIDROVÍA
el pedido de controles al contrabando y el narcotráfico se coló en el debate por la nueva concesión
Mariano Galíndez
Rosario 3, 13-3-21
Fue Elisa Carrió la que hace unos años puso el tema en
la agenda de la opinión pública con una rimbombante denuncia: la hidrovía es
una ruta de ingreso de drogas que se descargan en puertos de la región. Pero
pese a todo el barullo mediático que armó en torno a sus declaraciones durante
el gobierno de Mauricio Macri, las denuncias que hizo en la prensa nunca
tomaron forma en la Justicia.
Ahora, y por esos
pases propios de la política argentina, un sector del kirchernismo duro hizo
suyo los postulados Carrió y los está volviendo a poner en la agenda pública
aprovechando que la hidrovía está en el centro de la escena por el inminente
vencimiento de la concesión y las demoras del gobierno en lanzar una nueva
licitación.
Quienes desde el
sector empresario siguen el tema conectan ese manto de sombra que se puso sobre
la vía navegable con intereses del justicialismo K bonaerense por aprovechar el
cambio de concesión para modificar el canal de ingreso de barcos al sistema
reemplazando el actual (Punta Indio) por uno que beneficie a los puertos del sur
bonaerense (Magdalena).
En rigor, esa
jugada –que goza del apoyo de sindicatos
del sector y de empresarios bonaerenses vinculados a la industria naval y que
viene envuelto de alegorías a la soberanía nacional- es vista como innecesaria
por los usuarios de la hidrovía (puertos, agroexportadoras y navieras) ya que
el canal actual demostró su conveniencia para desarrollar puertos río arriba,
tal vez una de las políticas más federales de los últimos años, y además se
puede tranquilamente pensar en desarrollar esa suerte de “Punta Indio Bis” que
sería el Magdalena de manera complementaria y sin echar por tierra todo lo que
se hizo hasta ahora.
En ese marco, el
amplio despliegue que tuvo el operativo conjunto de control que montaron este
viernes Prefectura, Aduana, Afip y el Ministerio de Seguridad en la planta de
Cargill de Puerto San Martín, con la participación incluso de importantes
funcionarios nacionales venidos de Buenos Aires, fue visto en sectores
empresarios como una reacción pública de los organismos de seguridad ante tanto
barullo que hay en torno al contrabando y el narcotráfico por los puertos de la
hidrovía.
Y si bien el
operativo se realizó esta semana porque recién se firmó hace poco un acuerdo
entre distintos organismos del Estado para realizar estos controles conjuntos
(que, prometen, ahora será más regulares), que las acciones hayan sido
coordinado con Cargill (empresa a la que le avisaron hasta la hora en la que
llegaban los oficiales) abona las hipótesis de que las acciones del viernes
tuvieron algo de puesta en escena.
Lo cierto es que
ante semejante avanzada, a los dirigentes empresarios que están en la cocina de
las negociaciones por la nueva concesión no les llamó tanto la atención la
participación de la Unidad de Información Financiera (UIF) en el Consejo
Federal de la Hidrovía reclamando en la reunión realizada el martes pasado que
en el futuro órgano de control de la concesión, además de revisar el
cumplimiento de las exigencias contractuales, se releve y centralice allí la
información acerca de los puertos, las embarcaciones en operaciones, las zonas
de transporte y embarque para evitarla comisión de actividades ilícitas, como
contrabando y narcotráfico.
En el ambiente portuario nadie desconoce que río
arriba, en zonas despobladas en las que se pueden amarrar barcazas, haya
tráfico de drogas. Incluso, es recurrente la figura de bolsones arrojados desde
embarcaciones que levantan lanchas bien río arriba. Pero eso aleja al
narcotráfico de los puertos del Gran Rosario.
Ahora bien: ¿cuál
es la postura de las empresas vinculadas al negocio? Según supo Rosario3, la
Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro
de Exportadores de Cereales (CEC) reclamaron, ante esta avanzada, controles
estatales para garantizar la transparencia del comercio exterior argentino, que
es requisito de los países compradores. Y lo argumentan sosteniendo que el rol del
Estado en la fiscalización lo que promueve es la competencia transparente al
buscar erradicar el contrabando que perjudica a la agroindustria que trabaja
seriamente y paga los impuestos correspondientes.
Un ejemplo de ese
compromiso que manifiestan lo hacen recordando que entre 2013 y 2014 las
empresas agroexportadoras donaron un edificio de 200 metros cuadrados en
Timbúes para que la Prefectura dispusiera de una oficina de control de los
puertos de esa localidad.
Es que, en rigor,
las terminales portuarias, por donde salen las exportaciones agroindustriales argentinas,
tienen diversos controles: se inician en los controles de pesaje de todos los
camiones que ingresan a los puertos, pasando por los propios laboratorios de
calidad de las exportadoras, prosiguen en los que efectúa Senasa como
dependencia del Estado para autorizar desde lo sanitario el envío al exterior,
pero continúan con la supervisión de la Aduana de la carga de los buques, junto
con el control de la Prefectura (la ley argentina de puertos privados establece
que éstos deben asignar oficinas en cada uno para funcionarios de la Aduana y
para el control perimetral por efectivos de la Prefectura).
Las compañías
agroexportadoras son las principales interesadas en evitar toda clase de
infracciones en las terminales portuarias porque de otro modo los puertos
argentinos podrían rebajar su categoría en términos de seguridad, lo que
elevaría las primas de riesgo y la Argentina perdería, consecuentemente,
competitividad internacional y así mercados internacionales, al encarecer los
producto. de exportación.
En definitiva,
ante la avanzada en la opinión pública sobre el tema del contrabando y el
narcotráfico por la hidrovía, la postura de las agroexportadoras es hacer suyo
el discurso de que es imprescindible que el Estado Nacional mantenga los
controles efectivos en todos los puertos, rutas terrestres, ferroviarias y
fluviales erradicando el contrabando que perjudica a las empresas del sector.
En otras palabras, busca salir de la mira de los sectores más ultra K y ponerse
del lado de los que reclaman controles como estrategia para mostrar que los
puertos cerealeros no son ni puerta de entrada ni de salida de droga.
viernes, 12 de marzo de 2021
PROYECTOS BINACIONALES
de bananas (1928) a coca (2021)
John Marulanda
El Ojo Digital, 12
de Marzo de 2021
Oportunamente
advertida por el Dr. Fernando Vargas Quemba, la 'patrasiada' de la JEP
(Jurisdicción Especial para la Paz), discreta y sin difusión de la prensa
fletada, mostró de nuevo la irresponsabilidad de ese émulo de Tribunal
Revolucionario, diseñado por el Secretario del Partido comunista español. La
JEP, conjurada en Cuba y legalizada a punto de 'mermelada' congresista y de
magistrados veniales, jamás tendrá el nivel de legitimidad que requiere una
corte para ser creíble y aceptada por la mayoría ciudadana.
Colombia,
Narcoterrorismo, FARC, Corrupción políticaEn Colombia, el caso de los mal
llamados 'falsos positivos', trae a la memoria el de la masacre de las
bananeras de 1928, inflada artificiosamente por García Márquez porque, según
sus palabras, 'En un libro en el que las cosas se magnifican, como Cien Años de
Soledad, necesitaba llenar un tren de cadáveres. (...) No me podía ceñir a la realidad
histórica. No podía decir que hubo tres, o siete o diecisiete muertos. No
habría llenado un vagón. Entonces decidí lo de los 3.000 porque se ajustaba a
la dimensión del libro que estaba escribiendo…'. Entonces, los 47 muertos,
resultado del enfrentamiento de 300 soldados mal entrenados y mal equipados
contra tres mil manifestantes, se convirtieron en un caballo de batalla de
miles de cadáveres, con el cual la izquierdopatía estigmatiza al Ejército
Nacional. (1)
El sortilegio de
las palabras del Nobel es utilizada por una corriente de intelectualoides
poseedores -dicen- de la mejor capacidad para reconstruir la historia,
conveniente a sus intereses políticos. Y la mayoría de jóvenes, alienados por
redes sociales, castrados de curiosidad investigativa, caen en la fantasía
garciamarquiana, incorporando a su pobre acervo argumental, el tal cuento de la
masacre de las bananeras.
La JEP colombiana,
siguiendo ese ejemplo fantasioso, con el auto 033 del 17 de febrero, triplicó
por arte de birlibirloque y sin ningún fundamento investigativo una nueva
escandalosa cifra de 'falsos positivos'. La prensa enemiga de la institución,
por supuesto, durante varios días machacó las cifras; noticieros de televisión
las ilustraron con descarnadas confesiones, impactantes imágenes, llantos de
víctimas y toda la panoplia de argucias periodísticas usadas cuando se trata de
atacar o defender una causa. Una semana después, ante los serios
cuestionamientos procedentes de todas partes, la JEP, con el auto 040 del 03 de
marzo, discretamente corrigió algunos 'errores de digitación', con cambios tan
significativos como el de la Brigada 16 que de supuestas 7.279 muertes pasó a
275 y el Casanare, que de 7.270 víctimas pasó a 270, entre otros. Claro que
cualquier ejecución extrajudicial ocurrida en el marco de la violencia
narcoterrorista, es execrable e inaceptable. Los militares confesos y
condenados han demostrado su remordimiento y están pagando sus penas. Caso
diferente al de los narcoterroristas farcianos, cuyos cabecillas cínicamente se
auto exculpan de responsabilidad individual, imputan al conflicto y sonríen
triunfantes ante sus jueces compañeros de lucha.
Estas acciones
jurídicas de la JEP, que caen en la mayor incredulidad y escepticismo de la
opinión pública nacional, serán confirmadas por la Comisión de la Verdad, otro
artificio político de cuño cubano, que establecerá la verdad histórica de la
izquierda continental según la cual, los militares colombianos fueron los
victimarios y los narcoterroristas de las FARC, los salvadores de un pueblo que
vivía en dictadura.
Llama la atención
cierto olorcillo similar entre lo de 1928 y lo de hoy, pues según lo relata
Raúl Eduardo Mahecha, uno de los fundadores del Partido Revolucionario
Socialista, miembro de la Internacional Comunista, que lideró la huelga que nos
ocupa, una asamblea nacional del PSR en julio de ese mismo año, había aprobado
una insurrección general a partir de la protesta bananera en Colombia,
coordinada simultáneamente con un levantamiento contra el Presidente Juan
Vicente Gómez, alzamiento promovido por varias organizaciones políticas
venezolanas, la Unión Patriótica -entre otras. Los carteles de las narcoFARC
y narcoELN, ahora desde Venezuela, buscan desestabilizar a Colombia con la
ayuda de agentes extranjeros, como en aquel entonces.
El hombre de
Aracataca, amiguísimo de Castro, en su obra cimera de 1967, convirtió la
masacre de la bananera en un mito argumental, como en su momento lo fue otro
texto muy citado por los posudos izquierdistas, 'Las Venas Abiertas de América
Latina', de Eduardo Galeano (1971). Otra falacia. El escritor uruguayo confesó
en 2014: 'No sería capaz de leerlo de nuevo (su libro). Caería desmayado...
Intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la formación
necesaria' (2)
'Realismo mágico',
como la estrafalaria realidad venezolana en la que el país más petrolero de la
región se hunde en la peor hiperinflación del mundo, en hambre, inseguridad y
represión, mientras la pandilla en el poder se inventó un 'Ministerio de la
Suprema felicidad social del pueblo' que duró lo que durará el nuevo billete de
millón de bolívares. 'Gracias a Dios
existe el dólar', exclamó el recontra antimperialista y rocambolesco Maduro,
mientras intentaba explicar cómo ponerse un tapabocas en la pantorrilla.
Referencias
(1) Posada Carbó, E. (1998). La novela como
historia: Cien años de soledad y las bananeras. Boletín Cultural Y
Bibliográfico, 35(48), 3-19. Recuperado a partir del siguiente link
(2) 'No volvería a
leer ‘Las venas abiertas de América Latina',
EL PAIS, MARINA ROSSI, São Paulo 4 MAY 2014 - 20:37 EDT,
Sobre John Marulanda
Licenciado en
Filosofía e Historia de la Universidad Santo Tomás de Aquino, y Abogado de la
Universidad de la Gran Colombia, Marulanda se desempeña como consultor
internacional en seguridad y defensa. Es Coronel (R) del Ejército de Colombia.