jueves, 31 de marzo de 2022

WALLMAPU

 

 el término mapuche que usa el gobierno de Gabriel Boric en Chile y encendió las alertas en la Argentina


Víctor García


La Nación, 31 de marzo de 2022

 

La ministra del Interior usó el término, que hace referencia a un territorio que se extiende a ambos lados de la frontera, y activó una fuerte controversia; la oposición argentina cuestiona la “pretensión secesionista” y protestará frente a Cancillería, que no se pronunció al respecto; Boric viajará al país la semana próxima

 

“Wallmapu” es un concepto de profundo simbolismo para el pueblo mapuche y el nombre que se le asigna al territorio que se extiende por Chile y la Argentina que esta comunidad considera su “tierra ancestral”. El término ha sido utilizado por la ministra del Interior del recién asumido gobierno de Gabriel Boric y también se ha replicado en diversos canales informativos oficiales chilenos, lo que activó una controversia que trascendió con fuerza en ambos lados de la cordillera, pero que todavía no generó una reacción del gobierno de Alberto Fernández.

 

“Rechazo profundamente la pretensión secesionista conocida como ‘Wallmapu’, que el gobierno chileno de Boric está legitimando. Se trata de reconocer a gran parte del territorio argentino y chileno, como una nación pseudo-mapuche independiente”, dijo Miguel Ángel Pichetto, excandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio y exsenador peronista por Río Negro a través de su cuenta de Twitter.

 

“Cuando funcionarios de Chile hablan de ‘Wallmapu’ están legitimando un reclamo territorial que afecta nuestra soberanía nacional”, señaló por su parte Juan Martín, legislador de Río Negro por Juntos por el Cambio, quien anunció que protestará formalmente ante la Cancillería argentina para exigir las explicaciones del caso. Hasta el momento, el gobierno de Alberto Fernández no se pronunció al respecto, en vísperas del viaje de Boric al país -su primer destino internacional como mandatario- la semana próxima.

 

Empleado con un afán reivindicatorio y asociado además -según varios historiadores mapuches- al “espacio espiritual donde se desarrolla la identidad y la cultura de este pueblo”, el término fue utilizado en repetidas ocasiones durante la campaña presidencial de Boric como una forma de denominar a la zona de La Araucanía, y su uso se ha prolongado de forma regular por varios ministros del gabinete, como la vocera de gobierno Camila Vallejo y la ministra del Interior, Izkia Siches.

 

De hecho, fue la propia Siches quien lo mencionó antes y después del accidentado viaje que realizó a La Araucanía y en el que fue recibida con disparos junto a su comitiva cuando se dirigía a la comunidad de Temucuicui en la comuna de Ercilla. “Hemos tenido una grata conversación en torno a las prioridades y a lo que ocurre en el Wallmapu”, señaló la funcionaria de gobierno haciendo uso del término y en un gesto que fue considerado como una forma de acercar posiciones con el pueblo mapuche, pero que también contó con el rechazo de sectores de oposición.

 

“La región de La Araucanía no se llama Wallmapu, se llama región de La Araucanía, y así estamos orgullosos de denominarla y no queremos que nos cambien el nombre”, cuestionó Miguel Becker, diputado del partido chileno de derecha Renovación Nacional.

 

“No existe el Wallmapu, eso fue siglos atrás”, añadió Miguel Mellado, legislador de la misma colectividad en la macrozona sur. “En la Región de La Araucanía vivimos 1 millón 100 mil personas aproximadamente, de los cuáles 314 mil son de origen mapuche”, postuló el parlamentario chileno.

 

Con todo, la ministra salió al paso de los cuestionamientos, y le bajó el perfil al uso del concepto en sus intervenciones. “No hay que poner el grito en el cielo cuando uno habla de Wallmapu. Es parte de la cosmovisión de las personas que habitan un territorio y que sienten que han sido históricamente postergadas”, dijo Siches.

 

“Su antiguo país”

La zona donde habitaron mapuches en diversos grados y épocas comprende una porción de vasto territorio que por el lado chileno se extiende desde el río Limarí por el norte hasta el archipiélago de Chiloé por el sur, y que por el lado argentino va desde el centro y sur del interior de la provincia de Buenos Aires hasta la Patagonia. Por cierto, ambas zonas no han sido reconocidas formalmente en sus delimitaciones geográficas, aunque sí estuvieron divididas en su origen por la Cordillera de Los Andes: el GuluMapu, al oeste del cordón montañoso y lo que hoy es Chile; y el Puel Mapu, que se encuentra en el este y es territorio argentino.

 

“El concepto Wallmapu da cuenta de lo que los mapuches entienden como su antiguo país, y que es un concepto que existe y es real, como un territorio con características geoculturales determinadas. No hay que confundirlo con Estado ni con otra estructura más bien moderna. El país es un concepto sociológico y geográfico, y que se usa en muchas partes del mundo. Quienes pretendan desconocer eso no han leído su propia historia nacional. La presencia mapuche en la Argentina está latamente documentada”, dijo a LA NACION Pedro Cayuqueo, autor del libro Historia secreta mapuche.

 

Para Claudio Alvarado Lincopi, historiador e investigador del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR) el concepto Wallmapu “aún genera miedo en las elites argentinas y chilenas”.

 

“La idea de Wallmapu es un espejo donde la chilenidad y la argentinidad se están enfrentando a sus propios fantasmas y heridas. Más que ser un concepto que promueva visiones independentistas sino que son reclamos autonomistas, tiene que ver con poner en tensión en el guion nacional edificado durante la segunda mitad del siglo XIX que para el caso chileno tiene como hito fundamental la mal llamada pacificación de la Araucanía”, agregó Alvarado. “La aproximación del gobierno de Boric al tema demuestra que al menos hay un intento de establecer un mínimo de diálogo. Falta muchísimo y el proceso de desmilitarización tiene que ser una cuestión ineludible, pero será muy complejo. Hay que darle tiempo”, dijo el académico.

miércoles, 30 de marzo de 2022

MALVINAS: ACLARACIÓN IMPORTANTE

 

Brig.My. (R) Guillermo Adolfo Donadille


 Carta de lector, publicada en La Nación, 24-3-2022


Ya desde su título, el artículo de Alconada Mon es propenso a inclinar la opinión pública contra un sector, el de las FFAA nacionales. “Malvinas. En plena guerra, militares argentinos exigieron sobornos para comprar aviones de combate y municiones”.

En principio, si hubo corrupción lo apropiado es conocer quiénes la practicaron, con el objeto de separar la paja del trigo, no es bueno mezclar a la gente decente con los malandras; lamentablemente el periodista, no da pistas precisas de supuestos corruptos.


Por otra parte, en su argumentación comete gruesos errores con hechos y fechas, inclinando a los lectores con su relato hacia una sola dirección. Desde luego estas imprecisiones hacen dudar de la veracidad de lo investigado; van algunos ejemplos: 1) los MV Dagger se compraron en 1978 para hacer frente a un posible conflicto con los chilenos por el tema de las islas del Beagle, y no para luchar contra los británicos cuatro años después de adquiridos. 2) El proceso de adquisición de los Mirage III BC se realizó durante 1983; es decir en ninguno de los dos casos fue como manifiesta el título del artículo (… En plena guerra, militares argentinos exigieron sobornos para comprar aviones de combate…) 3) durante el conflicto de Malvinas, ningún sistema de armas (aviones) de la Fuerza Aérea poseía Radar Warning (alertador de radar) así que me resulta muy extraño que la Institución haya adquirido diez mil cartuchos de Chaff (señuelos anti radar) y dos mil Flares (señuelos contra misiles infrarrojos) y aseguro que esos ingenios no se disparan con la mano.


¿De dónde saco los datos aportados? de lo siguiente: siendo Capitán de la Fuerza Aérea Argentina, tuve la suerte de haber integrado un pequeño grupo de aviadores de la Institución (así, con mayúsculas) para recibir instrucción en Israel, a efectos de operar los Mirage V Dagger, aviones que comenzaron a arribar al país a finales de 1978; además con dicho material intervine en el conflicto del Atlántico Sur, casi cuatro años después de su llegada al país. En referencia a los Mirage III BC, en 1984 fui designado como jefe de uno de los dos escuadrones aéreos que se formaron con el lote de aviones adquiridos, y doy fe que durante todo ese año lo pasamos (pilotos y mecánicos) poniendo a punto las aeronaves para llevarlas a sus unidades de asiento, en mi caso la IV Brigada aérea en Mendoza.


 Finalizando, me parece muy suspicaz que una nota como esta aparezca en estas fechas, próximas al aniversario número cuarenta del Conflicto Malvinas. Evidentemente los esfuerzos por desmalvinizar la conciencia de los argentinos se intensifican.


domingo, 27 de marzo de 2022

MEMORIA PARCIAL

 

DE MUCHOS UNIVERSITARIOS


Lic. Carlos Rivero


26-3-2022

 

El pasado 24/03 se celebró el Dia de la Memoria, pero de una memoria parcial y mentirosa, parcial porque solo se recordaba a los que en su momento estuvieron ligados a la subversión y al terrorismo y mentirosa porque se inventó una cifra que tuvo que ser impuesta por Ley para su aceptación, pero que no aclara los datos de quienes la integraban.


Ello trajo a mi memoria cometidos por los subversivos en la UNC que los actuales integrantes de la misma parecen haber olvidado. Dos humildes serenos Herrera y Gonzalez que custodiaban el Pabellón Argentina fueron asesinados una noche cuando se opusieron a un grupo que intentó bajar la Bandera Nacional y reemplazarla por un trapo rojo. Hubo otro caso penoso sucedido el 9/06/76 Córdoba, dentro de la Ciudad Universitaria, fue asesinado el Dr. Juan Luis Nogueira García , Decano de la Fac. de Cs. Económicas, por 3 individuos jóvenes entre los que había una mujer. Uno le disparó en la cabeza y la mujer lo remató en el suelo con 2 tiros, dándose a la fuga, el Decano pagaba con su vida una generosa actitud que había tenido con su Facultad.


Efectivamente, en las Universidades las Autoridades (Rectores, Decanos, etc.) habían sido reemplazados por Delegados Militares que generalmente eran profesionales universitarios asimilados pero de otra especialidad de la Facultad que tenían a cargo (por ej. la Fac. de Derecho tenía un Delegado Bioquímico). Pero la Facultad de Ciencias Económicas presentaba un problema, dentro de su plan de estudios –fundamentalmente en la Licenciatura- existían materias  como Historia de las Doctrinas Económicas, Historia Social y Económica y otras, que incluían el estudio de las doctrinas marxistas, socialistas, etc., que corrían el riesgo de ser prohibidas malogrando la formación académica de los estudiantes.


Eso era sabido por los integrantes del Claustro Académico, pero eran tiempos difíciles para cuestionar, pero el Dr. Nogueira no lo dudó y planteó el problema ante el Delegado Militar en el Rectorado y logró que se lo mantuviese en el Decanato y con ello mantener el plan de estudios, a pesar del riesgo que ello significaba –eran tiempos en que las ideas se combatían con la muerte-.


Este universitario se jugó por la enseñanza de su Facultad y pagó con su vida su generoso gesto. Los actuales dirigentes universitarios han perdido la memoria y no recuerdan a sus muertos, que perdieron su vida por servirla. Por suerte quedamos algunos veteranos que aún no hemos perdido la memoria.

 

 

sábado, 26 de marzo de 2022

CÓMO ES LA DAGA

 


 el misil ruso hipersónico que puede transportar una ojiva nuclear y ser indetectable


Víctor Ingrassia


Infobae, 26 de Marzo de 2022

 

Si hay una verdad que se sabe a viva voz en cuanto al conflicto entre Rusia y Ucrania es que el presidente ruso Vladimir Putin no pensó en encontrar una resistencia tan feroz en territorio ucraniano y que su invasión llevaría más de un mes sin conquistar la capital Kiev.

 

A medida que se desarrolla el conflicto y que Ucrania suma tecnología militar de países europeos y de Estados Unidos para incrementar sus defensas, las fuerzas armadas rusas buscan acelerar la avanzada y conquistar más puntos estratégicos a fuerza del envío de más tropas y fundamentalmente, de incrementar la cantidad de bombardeos.

 

 

En ese aspecto, Putin está probando nuevas armas desarrolladas en los últimos años que son realmente asombrosas y causan un peligro real en cuanto al nivel de destrucción que pueden causar y la tecnología que las hace indetectables o inalcanzables.

 

Una de las últimas armas rusas con las que atacaron varias posiciones ucranianas es el misil hipersónico Kh-47M2 Kinzhal, que en ruso significa “daga” y tiene la capacidad de volar a Mach 5 o cinco veces la velocidad del sonido en algunas versiones y en otras hasta Mach 10. Además, puede cargar una bomba convencional de 1000 kilos o una ojiva nuclear y tiene el alcance de fuego de hasta 2000 kilómetros, la distancia entre Buenos Aires y Santiago de Chile o San Pablo.

 

El Kinzhal, un misil balístico hipersónico que tienen la capacidad de maniobrar en el aire, por lo que es muy difícil de detectar o neutralizar por parte de los sistemas de defensas antimisiles. Es una versión modificada del misil Iskander de Rusia que ya ha sido utilizado en el conflicto Rusia-Ucrania varias veces.

 

Un portavoz del Ministerio de Defensa ruso confirmó hace una semana que Rusia había utilizado un misil hipersónico Kinzhal, o “daga”, a finales de la semana pasada para destruir un depósito de municiones en el oeste de Ucrania. El domingo, el Kremlin dijo que sus fuerzas habían lanzado misiles hipersónicos por segunda vez, esta vez desde el espacio aéreo sobre Crimea, destruyendo una instalación de almacenamiento de combustible en la región ucraniana de Mykolaiv, según un comunicado del Ministerio de Defensa ruso.

 

Los especialistas en armamento y los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido han restado importancia a las capacidades hipersónicas de Rusia y al grado de importancia de su uso en el campo de batalla. Pero por la velocidad que alcanzan, su energía cinética, es suficiente para abrir agujeros incluso en los buques de guerra más reforzados. Por ello podría ser la pesadilla de los portaviones.

 

En teoría, un misil hipersónico podría acoplarse a un vehículo que podría abandonar brevemente la atmósfera de la Tierra antes de volver a entrar y atacar a un objetivo determinado. Esto reduciría aún más la capacidad de reacción de las naciones objetivo.

 

A diferencia de los misiles balísticos, los misiles hipersónicos pueden cambiar su trayectoria y desviarse si es necesario. Esto los hace más evasivos, más amenazantes y más letales. “Las maniobras del misil en las velocidades que exceden varias veces la velocidad del sonido le permiten eludir de manera confiable todos los sistemas de defensa aérea y antimisiles balísticos que existen o se están desarrollando”, dijo en 2018 el Comandante en Jefe de la Fuerza Aeroespacial, Sergei Surovikin.

 

¿Qué son estos misiles? ¿Y qué significaría que Rusia los utilizara?

 

Hay dos tipos principales: los misiles hipersónicos de crucero, que funcionan con scramjets -motores de alta velocidad-; y los vehículos hipersónicos de planeo, que se lanzan desde un cohete pero se deslizan hacia su objetivo.

 

A diferencia de otros sistemas de misiles, que deben ser lanzados desde complejos móviles o fijos, los Kh-47M2 Kinzhal operan con dos modelos de aviones rusos. Cuando se lanzan de los MiG-31K pueden alcanzar objetivos a 2.000 km de distancia y cuando lo hacen desde los Tu-22M3 hasta 3.000 km, según la agencia de noticias TASS.

 

Rusia lleva persiguiendo armas hipersónicas desde la década de 1980, pero ha acelerado sus esfuerzos en respuesta a la retirada de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos en 2002 y a los despliegues de misiles de defensa de Estados Unidos en territorio estadounidense y en Europa, señala el informe del CRS. Además del Kinzhal, Rusia está trabajando en otros dos programas de armas hipersónicas: el 3M22 Tsirkon (o Zircon) y el Avangard.

 

Moscú afirma que sus letales cohetes ‘Kinzhal’ no pueden ser detenidos por los sistemas occidentales de defensa antimisiles. Según los informes, el video filmado desde un dron militar muestra el momento en que un gran depósito de municiones ucraniano en Ivano-Frankivsk fue alcanzado por un mortal misil hipersónico ruso Kinzhal. “El sistema de misiles de aviación Kinzhal con misiles aerobalísticos hipersónicos destruyó un gran almacén subterráneo que contenía misiles y municiones de aviación en la aldea de Deliatyn en la región de Ivano-Frankivsk”, confirmó el portavoz del Kremlin Igor Konashenkov y agregó que el arma “imparable” se desplegó el viernes.

 

Es la primera vez que se sabe que el nuevo Kinzhal se usa en el conflicto con Ucrania. Antes se “probó” en Siria en condiciones de guerra.

 

El presidente Putin calificó anteriormente al misil como “un arma ideal” que vuela a 10 veces la velocidad del sonido y no puede ser derribado por los sistemas convencionales de defensa aérea. “Tiene un alcance de 1250 millas y no tiene rival en Occidente”, según Moscú. El mes pasado, el presidente Vladimir Putin advirtió que Rusia había almacenado misiles hipersónicos “inigualables”.

 

Putin anunció por primera vez los letales misiles Kinzhal como parte de una exhibición de nuevas armas rusas en 2018. En ese momento, el presidente ruso dijo sobre Occidente: “Necesitan tener en cuenta una nueva realidad y entender que esto no es un engaño”.

 

El uso de armas militares por parte de Rusia fue una advertencia tanto para Ucrania como para Occidente de que “tiene los medios para escalar” aún más el conflicto, afirmó un experto en defensa. “La velocidad del Kinzhal lo pone fuera del alcance de cualquier sistema de defensa aérea ucraniano y las plataformas de lanzamiento pueden lanzarse desde rangos más allá del alcance de Ucrania”, dijo el doctor James Bosbotinis especialista en armamento.

 

Estos misiles son un tipo de arma bastante novedosa en la rama militar mundial. Son pocos los países en el mundo que tienen la capacidad de desarrollar, construir y operar este tipo de armamento. Entre ellos se encuentran China, que hizo sus primeras pruebas en octubre del año pasado, y Rusia, que los puso en servicio en 2017.

 

En tanto, Estados Unidos lleva investigando sobre armas hipersónicas desde principios de la década de 2000 y las está desarrollando en el marco del programa Conventional Prompt Strike de la Marina, así como en otros programas que dependen de las Fuerzas Aéreas, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa y el Ejército.

viernes, 25 de marzo de 2022

EL FENÓMENO LIBERAL

 


amenaza el mito DDHH del 24/03"


JOSÉ D'ANGELO

 

El supuesto monopolio de los 'organismos DDHH' en la explotación del 24/03 se encuentra amenazado, explica José D'Angelo a Urgente24.


Urgente 24, 24 DE MARZO DE 2022

 

Su respuesta:

Por diferentes motivos, los políticos le hicieron una cesión del 24/03 a los 'organismos DDHH', quienes tienen un contrato de exclusividad en la interpretación del pasado reciente. Comenzó Raúl Alfonsín, a quien la izquierda resistía, y quizás fue una herramienta para aproximarse, motivo del 'Nunca Más' y la Conadep. La izquierda en 1983 llegaba hasta Oscar Alende pero no hasta Alfonsín. Desde ya es un error que el Estado realice una interpretación del pasado, y menos tan sesgada. Se suponía que Raúl Borrás sería el equilibrio pero falleció enseguida y nunca se supo qué habría hecho. Estoy esperando todavía el 'Nunca Más' de Antonio Troccoli.

 

En la democracia, Timerman fue indemnizado y reivindicado por Alfonsín, e intentó impedir el triunfo de Carlos Menem, curiosamente quien indultó a todos los protagonistas, de uno y otro lado, de la Gran Miseria argentina. Pregunta: -¿Y por qué los líderes políticos y sociales argentinos rechazaron los indultos de Menem? ¿Por qué aceptaron entregarse en brazos de la izquierda revolucionaria que mutó en 'organismos DDHH'? D'Angelo recuerda que las llamadas 'leyes reparatorias' tuvieron mejor aceptación en la opinión pública que los indultos. "Y las leyes reparatorias fueron un desastre, redactadas y aprobadas entre gallos y medianoche. Un legislador me dijo que fue así, de madrugada porque de lo contrario no se conseguían los votos". Entre 1983 y 1989 ocurrió la conversión de los combatientes en víctimas, tal como explicó alguna vez Martín Caparrós, cita D'Angelo. ¿Cuánto colaboraron con toda esa mutación los alzamientos 'carapintadas'? Quienes debían asumir parte de la culpa del golpe de Estado (es más: Ernesto Sábato había introducido la Teoría de los 2 Demonios), pudieron ensayar un 'mutis por el foro' y dejar el rol de 'malos' a Aldo Rico y los suyos, después a Mohamed Ali Seineldin, quien para colmo era cercano a un sector del justicialismo.

 D'Angelo: "Fue todo muy curioso. Cuando comenzaron los juicios a las ex Juntas Militares y a los ex altos jefes de las Fuerzas Armadas, los oficiales medios hasta aplaudieron porque había mucho enojo en cómo habían gestionado todo lo que fue la represión. Las torturas y las desapariciones forzadas fueron introducidas por la Triple A y todas las organizaciones parapoliciales habilitadas por Juan Perón, ¿por qué las FFAA tenían que imitar y profundizar la represión ilegal? Lo que se dijo siempre fue que los líderes guerrilleros habían sido detenidos y condenados pero luego los políticos los habían amnistiado en 1973 y no iban a correr igual riesgo. Un gravísimo error. Luego, obviamente, los mandos medios estaban muy molestos con lo sucedido en Malvinas y todo el desastre de la conducción. Entonces, ahí sucedió algo que nunca pude entender: en vez de utilizar esa coyuntura para reorganizar las FFAA sin costos, comenzaron a extenderse las causas judiciales hacia los mandos medios e inferiores. Era inevitable la explosión. El oficial medio que antes había observado con simpatía se volvió en un enemigo del Gobierno por lo que consideraba una injusticia promovida por los derrotados de la izquierda y tolerada por los políticos mayoritarios".

Cociña y Rafecas

El cronista quiere ir un poco más allá, a propósito del 24/03: ¿Por qué después de Menem y su intento de dar vuelta la página con los indultos ocurrió la cesión de derechos de los Kirchner, los neo Kichner y los anti Kirchner a los DDHH? D'Angelo: "Creo que ha sido una mezcla de situaciones, todas especulativas, crueles, irresponsables pero de conveniencia, aprovechando que del otro lado no hay nada. Hay un acontecimiento que revela la crueldad del progresismo. El juez Daniel Rafecas mandó a detener, en diciembre 2021, a Juan Carlos Cociña, quien en los años de los hechos investigados era del Servicio Penitenciario Federal categoría Ayudante de 4ta. ¿Vos te das cuenta? ¡Ayudante de 4ta.! ¿Qué responsabilidad podía tener un Ayudante de 4ta.? Pero Rafecas ordenó detenerlo. Cociña tenía 77 años, sufría de Epoc y se recuperaba de un ACV. Además había pandemia. La defensa de Cociña invocó precisamente todo esto para solicitar una prisión domiciliaria. ¿Vos podés creer que Rafecas lo mandó a Campo de Mayo?

 Un par de semanas, Cocina contrajo COVID-19, sus pulmones no resistieron y falleció. ¿Rafecas creyó que así lograría convertirse en el Procurador General de Alberto Fernández? Ahora, mirá como son las cosas: en 2006, este mismo Rafecas instruyó la causa conocida como 'Viñas Blancas', narcotráfico, iniciada en el juzgado de María Romilda Servini de Cubría, a raíz de una investigación conjunta de la Policía federal, la SIDE, el servicio de inteligencia británico y la DEA sobre 2 individuos de origen serbio, entre otros. La DEA criticó las condiciones de detención especiales de los procesados. Luego de 2 años de detención en dependencias de Gendarmería, Rafecas, por razones humanitarias les permitió la detención domiciliaria en un departamento de Puerto Madero, y uno de ellos obtuvo la autorización para casarse, con fiesta para 200 invitados en el hotel Four Seasons. Ese mismo juez mandó a la muerte a Cociña, un perejil de los años '70". De todos modos, D'Angelo dice que él es optimista. Su frase es:

El mito está tocado.

 Ha comenzado la batalla de las narrativas, explica D'Angelo, un legionario de ese combate. "Pese al Estado, el revisionismo está avanzando. Se disputa cada centímetro del terreno pero tenemos enormes posibilidades porque apareció el 'fenómeno liberal', que corre por derecha a los de Juntos por el Cambio, quienes hasta ahora miraban para otro lado. Resulta que en JxC ahora cotizan los 'halcones' y algunos hasta decidieron informarse de lo que nunca quisieron saber. Estamos mal pero vamos bien", concluye D'Angelo.

martes, 22 de marzo de 2022

RECOMIENDA EL GOBIERNO A LOS PERIODISTAS

 

CÓMO TRATAR LA INVASIÓN BRITÁNICA DE MALVINAS


 CESAR LERENA


22-3-2022

 

Hemos leído en estos días un documento de la Secretaría de Malvinas de la Cancillería por el que se recomienda a los Periodistas argentinos el tratamiento adecuado de lo que llama “la disputa de soberanía con el Reino Unido” sobre Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

Ya opinará la prensa sobre recibir recomendaciones del gobierno para dar un tratamiento adecuado a éste u otros tantos temas que son parte de las relaciones internacionales del país. Nosotros nos ocuparemos, de lo que dice y no dice este documento que, según se informa, es parte de la “Agenda 40 Años”.

En contrario a la forma en que se titula esta “Recomendación” de la Secretaría de Malvinas, la Argentina no tiene una disputa de soberanía en Malvinas, sino que tiene un amplísimo territorio marítimo e insular ocupado en forma prepotente por el Reino Unido y, la cuestión “a tratar” por los funcionarios del gobierno, es la recuperación de dichos territorios y “el ejercicio pleno de la soberanía” (Filmus, Daniel. Infobae, 10/6/2020). Recordemos que la Nación Argentina «ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional» (Disposición Transitoria Primera C.N. 1994).

Dice este informe “Malvinas e Islas del Atlántico Sur”, sobreentendiendo que estas últimas, comprenden las Georgias del Sur, Sándwich del Sur y otras; aunque ello, no sea una cuestión menor, ya que el Reino Unido mantiene en éstas una ocupación y administración independiente-ilegal y desde ellas su pretensión de proyección a la Antártida.

A pesar de que la “Recomendación a los Periodistas” de la Secretaría dice: “Una comunicación responsable no debe obviar el territorio en disputa y sus cuantiosos recursos naturales” (sic) este documento omite la invasión, ocupación y explotación del Reino Unido de 1.639.900 km2 de los espacios marinos argentinos, que representan un porcentual equivalente del 52% de la Zona Económica Exclusiva Argentina; la extracción de 250.000 toneladas anuales de especies pesqueras argentinas del área de Malvinas, un equivalente a entre 650 y 1.000 millones de dólares por año y la explotación petrolera offshore. Todo ello, violando la Res. 31/49 de las Naciones Unidas que deberían haber impedido al Reino Unido avanzar sobre los territorios argentinos ocupados y, que este documento oficial no menciona para conocimiento de todos la prensa y todos argentinos.

Además, de referir erróneamente (¿?) que la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC) con sede en las Naciones Unidas “recomendó” los 1.782.500 km2 presentados por la Argentina, esa Comisión solo recomendó 351.633 km2 ya que 1.430.367 km2 no fueron tratados por la referida Comisión por entender que estos km de plataforma se encuentran en disputa con el Reino Unido. Omitió también, que los trabajos sobre la plataforma se iniciaron en 1996, no en 2009 que es la fecha de presentación y, ello debiera destacarse, porque esta labor se constituyó en una de las pocas políticas de Estado que han llevado adelante todos los gobiernos desde 1996 a 2016.

Por otra parte, llama la atención que no elaborase en pleno esta “Recomendación” el Consejo Nacional de Malvinas y solo tres de sus miembros lo hayan hecho; tanto desde el punto de vista político, como, por que conocemos, la Ley 27.558 aprobada en 2020 requiere que toda aprobación en este Cuerpo debe tomarse por consenso en todos aquellos temas que se difundan a la prensa: «(b) Colaborar en la elaboración del sustento de la posición argentina en la disputa de soberanía en sus aspectos geográficos, ambientales, históricos, jurídicos y políticos; (c) Proponer y llevar adelante actividades de docencia e investigación que aporten conocimiento al pueblo argentino sobre la justicia del reclamo del ejercicio pleno de soberanía sobre las Islas Malvinas (…); (d) Realizar acciones destinadas a colaborar en la difusión y promoción de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas (…) y (e) Proponer estrategias que aporten al reconocimiento permanente de los Ex Combatientes de Malvinas y caídos en combate y de sus familiares» (sic).

El punto 7 del informe recomienda denominaciones para los isleños y para seudo instituciones británicas que ocupan ilegalmente Malvinas y termina refiriéndose “al conflicto del Atlántico Sur” en lugar de conmemorar el 2 de abril los 40 años de la recuperación de Malvinas, lo que los isleños británicos harán el 14 de junio próximo. En 1982 los británicos ocupaban 11.410 km2 de los archipiélagos más tres millas marinas a su alrededor. Hoy hay una “invasión británica del Atlántico Sur” que ocupa 1.639.900 km2 de territorio marítimo argentino y nos disputan la plataforma continental y la Antártida. ¿No hubiese sido prudente hacer un “copia y pegue” del repudio a la guerra y a la violación de territorial de Ucrania y hacerlo igualmente al Reino Unido respecto a Malvinas? Entendemos, que no se puede construir un “tratamiento mediático de los hechos” (sic) relatando solo antecedentes históricos o jurídicos ¿o no se ha hecho nada más en estos 40 años? Probablemente no.

  El presidente de la Nación se refirió preocupado días pasados a “la guerra contra inflación” y este documento no cita ni una sola vez “la guerra de Malvinas”, quitándole relevancia a la recuperación de Malvinas y al 2 de abril, que conmemora “el Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas”.

Como dijimos (Lerena, César “La Reconquista de Malvinas del 2 de abril de 1982”, 24/1/2022) el gobierno no quiere (y yo tampoco) atribuir esta Reconquista al dictador Galtieri; pero, en este esfuerzo intelectual fallido y autoritario, que se deja de manifiesto en esta “Recomendación a la Prensa” confunde las motivaciones espurias de Galtieri; la falta de oportunidad y de disponibilidad del armamento indispensable; la pésima planificación y conducción de los principales responsables; la incapacidad estratégica y, la falta de consentimiento nacional y autorización de los representantes legítimos del pueblo, entre otras razones (que podrían ser detalladas con mayor precisión y amplitud), con la Gesta Heroica de quienes ejecutaron la recuperación de Malvinas y la posterior defensa del territorio nacional, combatiendo y cumpliendo fielmente con el juramento de “seguir constantemente la bandera y defenderla hasta perder la Vida”.

Depreciar la Reconquista, es desvalorizar el esfuerzo de los soldados, suboficiales, oficiales, mercantes, civiles y hasta pescadores combatientes y de sus familiares. Es hacer caer en abstracto y devaluar todas las condecoraciones y reconocimientos a los Veteranos de Guerra. Es una sanción que no puede alcanzar a quienes combatieron con honor y, su ocultamiento, es una condena explícita y una desmalvinización que se cumple hasta nuestros días devaluando a los combatientes que defendieron el espacio argentino con honor y, es, mantener a la Nación y a los argentinos postrados ante la Infame Falange de Albión; quien, no solo utilizó todo su poderío militar durante la guerra, sino que después de ella nos dice y desculturiza poniéndonos de rodillas: “olviden los argentinos las derrotas británicas de 1806, 1807, 1845 y 1982”. Confraternicemos. ¿Porque no nos referimos a las derrotas infringidas por la diplomacia argentina mediante el Pacto de El Pacto Roca-Runciman (1933), los Acuerdos de Madrid (1989/90), el Pacto de Foradori-Duncan (1916) y otros tantos acuerdos infames, algunos de los cuales mantenemos en vigor, al igual que la Ley 24.184 de protección y promoción de las inversiones británicas.

Está claro que, según lo dicho, Galtieri y otros generales y almirantes merecen la mayor de las humillaciones, pero ésta no puede trasladarse a los combatientes y al conjunto de los argentinos. ¿Por qué los gobiernos, por sancionar legítimamente y justo rigor a Galtieri, privan a los combatientes de Malvinas y a todos los argentinos de semejante orgullo nacional equiparable -o aún más- a la Reconquista de las 40 manzanas de Buenos Aires ocupadas en 1806 en manos de españoles, orientales y criollos? O la resistencia efímera y adversa de la batalla de la Vuelta de Obligado que en un día terminó en derrota argentina, con 250 muertos y 400 heridos. ¿Los detractores del Brigadier Juan Manual de Rosas deberían entonces rechazar la conmemoración de esta fecha como el día de la Soberanía Nacional? (Ley 20.770).

¿No está acaso en la voluntad popular recuperar la soberanía plena de Malvinas? «La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía (…) constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino» (C.N., 1994). ¿No se llenó acaso la Plaza de mayo para repudiar a Galtieri y también para festejar la recuperación de Malvinas? Ningún gobierno puede estar en contra de la Constitución Nacional, de la voluntad popular y del honor eterno que merecen nuestros héroes nacionales.

 

Vaciar de contenido es quitar «Su memoria, junto con la de quienes combatieron en el conflicto con la legítima convicción de defender el interés nacional, merece ser honrada» (de la “Recomendación para Periodistas” Secretaría de Malvinas, 3/2022).

sábado, 12 de marzo de 2022

REVISTA VIRTUAL

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PEPE SALGADO

 

 de católico y boy scout a poner la bomba vietnamita en el atentado más sangriento de Montoneros


Ceferino Reato *


Infobae, 12 de Marzo de 2022

 

Un sábado como hoy, cuarenta y cinco años atrás, el 12 de marzo de 1977, José María Pepe Salgado fue secuestrado por un grupo de marinos en José León Suárez y Los Patos, en Lanús, cerca de su casa, donde había sido guardado por sus compañeros de Montoneros luego de que colocara la bomba vietnamita que mató a veintitrés personas e hirió a otras ciento diez, mientras almorzaban en un comedor de la Policía Federal.

 

Fue el atentado más sangriento de los 70 y, en realidad, de toda la historia argentina hasta la voladura de la AMIA, en 1994.

 

La onda expansiva de la violencia que desató terminó alcanzándolo también a él, primero en su cautiverio en las mazmorras de la Marina en la ESMA y luego bajo la forma de una muerte horrible, fraguada por la dictadura en un tiroteo con la policía que nunca existió.

 

Los miembros del grupo de tareas de la ESMA sabían que formaba parte del servicio de Inteligencia e Informaciones de Montoneros, bajo la jefatura directa del periodista y escritor Rodolfo Walsh, Esteban, a quien también ellos consideraban como la pieza clave de esa área.

 

Pero ignoraban que Pepe Salgado había sido el autor material del bombazo en el Casino de la Superintendencia de Seguridad Federal, en la calle Moreno al 1400, en el centro de la ciudad de Buenos Aires, el viernes 2 de julio de 1976.

 

En mi libro Masacre en el comedor, describo el calvario de Pepe Salgado en la ESMA, que derivó en la muerte de su jefe, Walsh, el 25 de marzo de 1977, cuyos restos continúan desaparecidos. Y también cómo fue que sus captores se enteraron de que no siempre se había ocupado de falsificar pasaportes y otros documentos, que era su rol en el momento de su captura.

 

Pepe Salgado nos muestra cómo y por qué un joven que lo tenía todo se vuelca primero al peronismo y luego a la lucha armada, y a los veintiún años decide matar a sangre fría a personas indefensas, a muchas de las cuales se las habrá cruzado en el comedor o en algún pasillo del Departamento Central de Policía, donde trabajaba como agente, a una cuadra del comedor.

 

Es lo que le pasó a tantos jóvenes en los 70.

 

Pepe Salgado creció en una familia feliz que vivía en una amplia casa de dos plantas, de ladrillos a la vista y tejas francesas, que ocupaba dos lotes en la esquina de las calles Juan B. Justo y Carlos Villate, a once cuadras de la residencia presidencial de Olivos, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

 

Católicos practicantes, los Salgado tenían un muy buen pasar económico debido a que el papá, Jorge, era un abogado especializado en derecho comercial que compartía con un socio un estudio muy activo en la zona de Tribunales.

 

Pero no hacían ostentaciones. Por el contrario, eran austeros y solidarios al punto que realizaban frecuentes tareas de beneficencia en los barrios pobres del municipio.

 

Un lugar muy importante para Pepe y su familia fue la parroquia La Asunción de la Virgen, a seis cuadras de su casa, donde la mamá tocaba el órgano, el papá leía en la misa y presidía la Acción Católica, y los tres hijos varones hacían de monaguillos.

 

Pepe nació el 27 de enero de 1955; era el hijo del medio, el más lindo, el más gracioso, el más canchero; un divino, el preferido entre los cinco hermanos Salgado. Al menos para la mamá, Josefina, que era el vértice de la familia y festejaba todas las ocurrencias del menor de los varones.

 

El papá, Jorge, tenía un único hermano, al que era muy apegado: un militar, que se convertiría en el general Enrique Salgado, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, con asiento en Córdoba y dominio directo en nueve provincias. Un cargo muy importante en un Ejército poderoso, habituado a participar como un actor protagónico en la política nacional.

 

El papá de Pepe, Jorge, no guardaba un buen recuerdo del peronismo porque a fines de 1949 había estado preso una semana por una pelea con partidarios del presidente Juan Domingo Perón en la Facultad de Derecho y esos antecedentes le habían demorado bastante la matrícula, una vez recibido.

 

También los abuelos paternos de Pepe eran antiperonistas. Guzmán Feliciano Luis Salgado, hijo de inmigrantes españoles, odiaba a Perón desde antes de que estatizara el banco británico en el que trabajaba, a fines de los 40. Tanto que renunció y se dedicó a llevar los libros de contaduría de varios negocios.

 

Por eso, a don Guzmán le costó entender que Pepe y sus hermanos —sus tres únicos nietos varones— se hicieran peronistas en aquel 1973 en el que el mundo parecía haberse dado vuelta para los antiperonistas.

 

Pasó en tantas familias gorilas: no sólo Perón regresaba cubierto de gloria, y de votos, de un exilio que había durado casi dieciocho años, sino que los hijos y los nietos de muchos antiperonistas se hacían peronistas primero y, casi en simultáneo, adoptaban la lucha armada para acelerar la revolución socialista y la dictadura del proletariado enviando al arcón de la historia tanto al capitalismo burgués como a la democracia liberal.

 

Para Guzmán Salgado la perspectiva de una Argentina socialista o comunista era una verdadera pesadilla: sentía que con un hijo abogado y otro general había tocado el cielo con las manos, pero sus propios nietos integraban la legión que prometía terminar con el mundo al que él y tantos como él habían aspirado siempre.

 

Una de las primas de Pepe, Cristina Salgado, se sorprendió mucho cuando se enteró de la novedad.

 

—¿Qué haces por acá, Pepito? —le preguntó, inocente, un día que había ido a visitar a sus abuelos al departamento de Juramento al 2600, en la ciudad de Buenos Aires.

 

—Estoy acá, en Cabildo y Juramento, con unos caballetes, repartiendo panfletos con los compañeros de la JP.

 

—¿Vos? ¿De la Juventud Peronista? ¿Te volviste loco?

 

—Somos peronistas, de la JP. Los tres hermanos.

 

La abuela Teresa, que prefería sus nietos varones a los vidriosos asuntos de la política, ya le había preparado la vianda para el almuerzo y terminaba de colocarle el triángulo para ensanchar los pantalones Oxford, que se caracterizaban por las botamangas acampanadas.

 

En la cocina, don Guzmán se agarraba la cabeza.

 

—¿Cómo puede ser? Vienen los tres a matarse el hambre acá y después van a repartir panfletos de los peronistas.

 

De los tres hermanos, solo Pepe eligió la lucha armada.

 

En su caso, ni los varios sacerdotes que frecuentó ni la parroquia en la que hacía de monaguillo ni sus estudios en el colegio Jesús en el Huerto de los Olivos ni la Acción Católica ni una precoz militancia o sensibilidad política o social; nada de eso parece explicar el vuelco de Pepe Salgado hacia el peronismo y la guerrilla, y esa fuerza espiritual, ese convencimiento íntimo, de que estaba haciendo lo correcto cuando colocó la bomba.

 

Jorge Salgado hijo, Jorgito, seis años mayor que Pepe, no encuentra todavía una explicación que lo convenza plenamente sobre el drástico giro en la vida de su hermano, que marcó a toda su familia: “Pepe era muy alegre de chico; un pibe simpático, jodón, hasta que entró en eso. Creo que le lavaron la cabeza, imagino que fue en 1974, cuando se vinculó a Montoneros. Después, ya era imposible hablar con él; hasta el carácter le cambió”.

 

“Yo —agregó— no era boludo y me daba cuenta de que estaba muy metido en algo porque a mi casa llamaban muchas veces por teléfono, preguntando por Sergio o por Daniel. Yo contestaba: ‘Acá no vive nadie con ese nombre’, y colgaban. Sergio y Daniel fueron sus nombres de guerra, según me enteré después. Recuerdo que uno de los que más se hacía llamar El Vasco, no sé quién sería”.

 

“Intenté varias veces disuadirlo, pero no pude. A veces, me daba miedo lo que decía: ‘Los vamos a reventar’ o ‘Vamos a ganar, vamos a tomar el poder’. ¡Cómo había cambiado! Era una cosa espantosa”, completó el hermano mayor.

 

En realidad, fue Jorge el primero de los hermanos Salgado que se vinculó al peronismo y a la Juventud Peronista, ya en el primer año en la Facultad de Ingeniería, en el Centro de Estudiantes: “Empecé yo, creo que para saber qué era el peronismo. Allí conocí a muchos peronistas que no eran de la Tendencia Revolucionaria ni de Montoneros; eran más moderados. Iba a charlas, militaba ahí. Después, fui abandonando esa militancia, en 1974, cuando vi que todo derivaba a una violencia muy peligrosa. Ojo que yo sigo rescatando cosas del peronismo”.

 

También sus compañeros del colegio piensan que el otro Pepe fue apareciendo en la Facultad de Ingeniería a medida que se afirmaba en su militancia en la JP y en Montoneros, fogoneada también por la intensa relación, muy apasionada, que a partir de mediados de 1974 lo unió a la primera novia que ellos le conocieron, Mirta Noemí Castro.

 

Seis estudiantes del Jesús en el Huerto de los Olivos decidieron seguir Ingeniería. Pepe y otros tres que vivían cerca iban todos los días desde Olivos a la Facultad en el Citroën 2CV de uno de ellos, que, además, tenía registro para conducir. Eran cuatro estudiantes afortunados, sin apremios económicos, con toda la vida por delante.

 

Comenzaron la universidad en 1973, cuando cursaron el ingreso, que no resultó ningún obstáculo, menos para Pepe, que ya era un genio en Matemáticas.

 

Sus compañeros de estudio todavía recuerdan la rutina del viaje en el Citroën 2CV: el piloto nunca cambiaba de ruta hasta la avenida Paseo Colón 850 y Pepe se configuraba en el asiento de atrás en modo estudio, calladito durante todo el trayecto, con los apuntes desplegados sobre la valijita negra de la que nunca se despegaba.

 

Hasta que alguien lo interrumpía para preguntarle sobre algo que no entendía de las clases del día anterior. “Y el guacho de Pepe, que no había abierto la boca, empezaba a explicarle todo lo que había dicho el profesor, dando cátedra”, recordó uno de los viajeros.

 

Los cuatro se reunían a estudiar y todo marchaba bien hasta que Pepe comenzó su militancia política para sorpresa de sus compañeros de Olivos, que nunca pensaron que se volcaría al peronismo y menos con la intensidad con la que lo hizo.

 

Ese cambio se notó a principios del año siguiente, en 1974, cuando la situación en el grupo de estudios se volvió muy tensa porque Pepe se mostraba interesado solo en hablar de política, lo cual llevaba a frecuentes choques y discusiones. “Recuerdo un día —dijo otro de sus ex compañeros— que estábamos en silencio, concentrados en unos ejercicios. De repente, se escucha un tarareo muy pero muy bajo, aunque persistente; afinando el oído se podía captar la música de la marchita peronista. Era Pepe, pero distraído, sin darse cuenta. Uno de nosotros se paró y le gritó: ‘Pepe, ¡déjate de joder que estoy tratando de resolver este kilombo y no me puedo concentrar!’. Por supuesto, era el más gorila del grupo. A partir de allí y solo para molestar, cada vez que estábamos estudiando en silencio, Pepe jodía y jodía con la marchita”.

 

“Todavía —señaló— teníamos nuestros momentos gratos como grupo, pero eran cada vez menos. Otro día, el clima se cortaba a machetazos; de repente, uno de nosotros levanta la mirada y la clava en Pepe, que estaba concentradísimo en unos cálculos, y le dice: ‘Boludo, ¿te estás dejando el bigote?’. Todos lo miramos y Pepe se puso colorado; nos dimos cuenta de la pelusa que asomaba debajo de su nariz y nos reímos a carcajadas. También Pepe, obvio. ¡Éramos unos chicos de dieciocho, diecinueve años!”.

 

Personaje clave en el cambio de Pepe para todos ellos fue Mirta Noemí Castro, la novia y luego pareja de Salgado, con quien tendría un hijo al que no llegaría a conocer.

 

Pepe Salgado había tenido otra novia, Stella Semino, a la que conocía de la parroquia La Asunción de la Virgen, fuera del círculo de la Facultad y de sus ex compañeros del colegio de Olivos. “Fuimos novios —contó ella— cuando yo tenía diecisiete, dieciocho años, y él también. Yo iba a Derecho y él, a Ingeniería; los dos éramos de zona norte y más que nada íbamos a misa juntos; él era muy católico, de una familia de clase media, muy buen estudiante. Nunca militamos juntos; él militaba, mejor dicho, iba a la Juventud Universitaria Peronista, pero nada que ver. En el momento en que él se enganchó más con la militancia fue cuando rompimos”.

 

Stella Semino ubica la ruptura cuando él comenzó el servicio militar, a mediados de 1974. Tiene un excelente recuerdo del Pepe que ella conoció: “Era… ¡un boy scout! Él había sido boy scout; tenía un perfil de chico de zona norte que quería tener una familia, una persona muy normal; muy conservadores éramos, ésa es la verdad. Era una persona muy humana, muy derecha. El Pepe que yo conocí no fue el Pepe que después se puso a militar y tuvo una compañera que era mayor que él. De ese Pepe no puedo decir nada porque no lo conocí”.

 

Pepe Salgado había descubierto en la Facultad un mundo nuevo; le pasó lo mismo que a tantos jóvenes en aquella década de vértigo, cuando la revolución socialista parecía al alcance de la mano, no solo en la Argentina sino en todo el mundo. Así lo indicaban las luchas descolonizadoras de los países que se independizaban, la rebelión juvenil en Francia en 1968, la derrota de Estados Unidos en Vietnam y —un hecho clave en nuestra región— la revolución cubana victoriosa de 1959, protagonizada por Fidel Castro y el médico argentino Ernesto Che Guevara.

 

Pepe Salgado se fue radicalizando luego de conocer en la Facultad a un escritor que ya admiraba, Rodolfo Walsh, que lo incorporó al servicio de Inteligencia e Informaciones de Montoneros. Tanto fue así que en los últimos meses de 1975 abandonó Ingeniería, cuando cursaba materias del segundo año. En aquel momento, ya casi no participaba del grupo de estudios con sus compañeros de Olivos y las pocas veces que iba se dedicaba a hablar de política.

 

Si hasta principios del año pasado solo hablaba maravillas del general Perón, ahora lo maldecía como el peor traidor de la Patria y del pueblo; también criticaba duramente a su sucesora, Isabelita, pero elogiaba a Evita, la anterior esposa de Perón, de quien decía que ella sí había dado su vida por los pobres.

 

“A nosotros —recordó uno de sus ex compañeros de estudio— eso no nos interesaba. Al final siempre lograba que el más gorila del grupo se enganchara y se pudría todo. Fue en aquella época que le escuché una frase que me quedó grabada: ‘En este país habría que matar a un millón de boludos y arreglas todo. Y haces Patria’.”

 

A partir de aquel momento, ocho meses antes del atentado, no lo vieron más. En el grupo, no lo extrañaron demasiado porque en los últimos meses lo notaban sarcástico y arrogante, además de que perturbaba la dinámica de estudio en la que los otros tres integrantes estaban embarcados.

 

Claro que, de ninguna manera, imaginaban que el mismo Pepe con el que habían ido al colegio desde primero inferior sería capaz del atentado que lo convertiría en el enemigo público número 1 de la Policía Federal.

 

* Ceferino Reato es periodista y escritor. El texto fue extraído de su libro Masacre en el comedor.