martes, 31 de mayo de 2022

LARRABURE

 

cuando un solo hombre salva a una nación


Por Carlos Manfroni


 (para La Nación)

 

Finalmente, y más allá de la  depravación mental que lo niega y de la complicidad cobarde que lo  calla, se iniciaron las investigaciones preliminares para determinar la  procedencia de un camino que a su término lleve a los altares del culto  de los santos al coronel Argentino del Valle Larrabure. Secuestrado en  1974, cuando 70 terroristas asaltaron la Fábrica Militar Villa María, en  plena vigencia de las instituciones democráticas, padeció durante más  de un año el encierro y la tortura. 

Podría haberse librado de tanto  sufrimiento si no hubiera mantenido una dignidad superlativa  inexplicablemente silenciada hasta nuestros días, tal vez porque su honor nos muestra en la debilidad con la que toleramos que se despedace la república.  Pero sobre todo exhibe a otros en su ambición depredadora de bienes  públicos y en su complicidad en la entrega escandalosa del suelo de la  patria, mientras invocan una soberanía en la que nunca creyeron.

 

Era  un ingeniero químico militar. Los canallas pretendían que traicionara a  su bandera y a su pueblo y trabajara para ellos en la fabricación de  los explosivos con los que llevaron la muerte a todas partes y  derribaron día por día la grandeza de la Argentina. Se negó, no en el  arrojo de un acto heroico, que ya de por sí hubiera sido magnánimo, sino  que lo hizo durante cada uno de los 372 días en los que permaneció en  un pozo estrecho y cubierto como un féretro al que el aire le llegaba  mediante dos pequeños tubos conectados a un extractor.

 

No  fue una, sino cientos de miles de decisiones heroicas que se repetían  cada minuto, mientras su asma crónica luchaba contra el escaso oxígeno  de aquel ataúd de ladrillos y cemento en medio de una oscuridad que  tampoco lo apabulló, porque vivió su último año iluminado por la luz de  la fe. Entonaba el Himno Nacional cada mañana y la entereza de su canto,  como en una famosa novela de Chesterton, infundía pavor a sus  carceleros. Les asustaba su libertad suprema en el encierro,  pero sobre todo los confundía el amor con el que aquel extraño  prisionero se expresaba, justo en medio de ellos, que eran profesionales  del odio. ¡Cómo hubiesen deseado que aquel hombre no hubiera  nacido! Ni vivo ni muerto; simplemente lo querían inexistente,  desaparecido incluso de su escasa conciencia de asesinos. El pozo  comenzó a aprisionar a los captores en el desconcierto de su propia  pequeñez y, paradójicamente, se cerraba sobre ellos hasta que,  asfixiados por semejante ejemplo de templanza, lo estrangularon con un  cable. Su cuerpo, herido y quemado, pesaba para entonces cuarenta kilos,  pero la grandeza de su espíritu no podía ser contenida en aquella  cárcel en la que encerraron al pueblo.

 

La entereza de ese coronel en el valor es un desafío a todos nuestros temores, presentes y futuros.  En sus cartas a la familia, les exhortaba a no odiar a sus verdugos  sino a perdonar, un mandato que nos vuelve a interpelar a todos cuando  lo vemos cumplido por un contemporáneo en circunstancias extremas.

 

La  banda de sus asesinos se llamaba Ejército Revolucionario del Pueblo, el  pueblo del que los sobrevivientes de aquella horda se burlaron con sus  negocios y hasta con sus privilegios sanitarios.

 

Ahora,  el proceso eclesiástico dará al mundo una muestra de la Argentina  oculta. El coronel Larrabure no lo necesita. Su alma ya ha pasado por el  justo Juicio de Dios, que no establece prescripciones desiguales. Pero  lo necesitamos nosotros, en una Argentina siempre pendiente de las  estadísticas en la que, sin embargo, el ejemplo de un solo hombre  íntegro podría salvarnos de tanta miseria moral.

LA CALIDAD DE LAS INSTITUCIONES


determina el nivel de vida de los países


Agustín Etchebarne


Director General de Libertad y Progreso*


mayo 31, 2022


Aunque no coincidimos con la orientación de esta institución, publicamos el artículo como disparador de un debate necesario en la Argentina.

 

El debate sobre las causas de la declinación argentina es interminable. Una hipótesis posible es que las instituciones que regulan la toma de decisiones son cruciales para generar los incentivos adecuados para que un país crezca y se desarrolle de manera equilibrada. Hay dos tipos de decisiones que tomamos diariamente. Las que son libres y voluntarias pero requieren que se respete la vida, la libertad y la propiedad privada de las personas son las que llamamos instituciones del mercado. Luego están aquellas que son reguladas por el Estado a través de normas o leyes que son forzadas por el poder de coacción o amenaza de coacción estatal, por ejemplo impuestos, contribuciones y normas de todo tipo.

 

La Constitución de 1853 estableció un sistema de gobierno con pesos y contrapesos que permitieron mayormente restringir la coacción del Estado a normas que aseguraban las libertades de los individuos. Es decir, la actividad del Estado, las leyes y regulaciones estaban en general dirigidas a garantizar la vida, la libertad y la propiedad de cada individuo, asegurando la igualdad de todos los habitantes de la Argentina sin distinguir entre extranjeros o nativos, y sin ningún tipo de prerrogativas de sangre, títulos de nobleza o privilegios. Las nuevas ideas de los revolucionarios de 1810 avanzaron a los tumbos hasta que quedó firme la Constitución en 1860. A partir de allí, tuvo un vertiginoso éxito, en especial desde la crisis de 1890 hasta la Primera Guerra Mundial. El libre comercio nos colocó entre los primeros lugares del mundo con un agro inigualable y una industria incipiente pero pujante y un envidiable nivel de educación y progreso de la población.

 

Pero las instituciones comenzaron a deteriorarse de manera un tanto temprana. Tal vez, todo empezó con la reforma en la educación de Ramos Mejía, que sustituyó la pedagogía de “educar al soberano” en sus derechos por la de educar al habitante sobre la soberanía nacional y la argentinidad. Esto permitió ir mitigando las ideas de la libertad.

La Corte Suprema pareció ir en sintonía olvidando su rol de custodio de la Constitución y comenzó a admitir todo tipo de leyes que restringen las libertades individuales emitidas por el Congreso Nacional. En 1922 respaldó la ley que congelaba el precio de los alquileres y avanzaba sobre el derecho de propiedad. En 1927 estableció la Doctrina de Facto, por la cual se aceptaron impuestos inconstitucionales, y más tarde aceptó el gobierno surgido por el golpe de Estado de 1930.

Ya durante la crisis de esa década se agregó la Doctrina de la Emergencia y desde entonces la Argentina anda de facto y en emergencia y la Constitución pasó a ser un documento muerto. Perón la reemplaza por completo y, si bien es restablecida luego por la Revolución Libertadora, se le agrega el famoso art. 14 bis, con derechos de la Carta del Lavoro, violando el reaseguro contra el socialismo que había explicado Alberdi en su “Sistema económico y rentístico”. Se agrava más el asunto con la reforma de 1994, donde por un pacto espurio entre Menem y Alfonsín se la modifica con el solo objeto de favorecer a la clase política por apetitos personales. La Constitución pierde el interés por la igualdad y se reinstalan las prerrogativas de sangre y los privilegios para los “pueblos originarios” entre otros desatinos.

 

Hasta aquí es materia de un debate interminable, pero Martín Krause, consejero académico de Libertad y Progreso, elaboró un índice que intenta resumir la calidad de las instituciones. Se compone de dos subíndices, el primero hace un promedio simple de cuatro indicadores que miden las instituciones políticas; y el segundo es un promedio simple de otros cuatro indicadores que miden las instituciones de mercado: Rule of law (respeto a la ley, elaborado por el Banco Mundial); Voz y rendición de cuentas (también del Banco Mundial), hasta 2017 se usó Libertad de prensa (de Freedom House), que fue discontinuado; Libertad de prensa (de Reporters Sans Fronteres); Percepción de la corrupción (de Transparencia Internacional), Libertad económica (de Heritage Foundation), Libertad económica (de Fraser Institute); Haciendo 42 negocios del Banco Mundial Índice de Competitividad Global del Banco Mundial (discontinuado en 2020); Índice de Competitividad Global del Índice International de Derechos de Propiedad (IPRI).

 

El promedio simple de todos estos indicadores es una manera fácil y representativa que nos permite ver si estamos mejorando o empeorando. El resultado nos permite mostrar la tremenda declinación institucional de la Argentina. Nos encontramos en la segunda mitad de la tabla, en el puesto 116 sobre 184 países relevados. Si abrimos los indicadores, veremos que luego de estar entre los primeros diez niveles mundiales en el mejor momento de la década del 90, caímos en instituciones políticas al puesto 76 (hay 75 países en mejor posición), aunque todavía tenemos una democracia electoral. Mucho peor estamos en las instituciones de mercado dado que la intervención estatal es exagerada, las 70 mil regulaciones impiden o complican la libre cooperación entre las personas y los impuestos y contribuciones son completamente exagerados, por eso no extraña que nos encontramos en el puesto 142. No estamos entre los países libres, ni moderadamente libres, ni siquiera entre los “moderadamente reprimidos”; Argentina se encuentra en el lote de los países más reprimidos del globo.

 

En libertades económicas nos encontramos en el puesto 27º entre 32 países de América. Las principales deficiencias se encuentran en la inseguridad sobre el derecho de propiedad; el elevado nivel de gasto público ineficiente y la indisciplina fiscal, que hace temer reiteradas y creativas confiscaciones; la carencia de libertad de moneda, que se es usada como mecanismo de saqueo al sector productivo; los permanentes impuestos transitorios, que se aprueban en una emergencia que no cesa; los controles de precios; las leyes de alquileres y de góndolas; un mercado laboral afectado por exceso de regulaciones y juicios. Y finalmente las restricciones al libre comercio internacional en la forma de un arancel externo promedio del 12,2% (frente al 2% de EE.UU. o el 1,5% de Canadá) y más de 145 restricciones paraarancelarias.

 

Este diagnóstico tiene que ser parte esencial del debate político para comprender la necesidad de las profundas reformas estructurales que deberá llevar a cabo el próximo gobierno. El premio de hacer reformas como las que encararon hace cuatro décadas países como Irlanda o Nueva Zelanda sería multiplicar por cuatro nuestros salarios promedio de la economía y reducir sustancialmente la pobreza. Valdrá la pena enfrentar todos los obstáculos que se presenten.

 

*Economista especializado en Desarrollo Económico, Marketing Estratégico y Mercados Internacionales. Profesor en la Universidad de Belgrano. Miembro de la Red Liberal de América Latina (RELIAL) y Miembro del Instituto de Ética y Economía Política de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.

 

lunes, 30 de mayo de 2022

EL GOBIERNO DEL REINO UNIDO

 

 está financiando a un régimen nazi en Ucrania...


Brett Redmayne-Titley


El Ojo Digital, 26 de May de 2022

 

Los capos parlamentarios británicos contabilizan, al día de la fecha, £2.1 mil millones para financiar el esfuerzo bélico ucraniano, en lugar de destinar esos fondos con el fin de reparar el desfinanciado Instituto Nacional de Salud, impulsar al languidenciente sistema educativo, combatir la pobreza -histórica, y que también es inédita-, o para resguardar a la creciente población de personas sin hogar. Habida cuenta del deplorable estado de la Gran Bretaña, ¿por qué el público británico continúa ignorando su retroceso a nivel nacional, para favorecer la fáctica alianza de Ucrania con un ecosistema neonazi?

 

 

El actual es un momento idóneo para desafiar el encubrimiento perpetrado por los medios frente a la conexión neonazi ucraniana, exponiendo verdades inconvenientes al respecto de la pleitesía que Kiev rinden al líder de influencia nacionalsocialista Stepon Bandera, a Right Sector y al Batallón Azov, cuya exhibición de esvásticas tienen raíces en la sangre derramada de 14 mil ucranianos del cuadrante oriental.

 

El origen de la guerra en Ucrania y su propagación del neonazismo se evidencian desde 2014, con la 'Revolución Anaranjada' que vio cómo los Estados Unidos de América ayudaron a derrocar al presidente (elegido en comicios transparentes) Viktor Yanukovych, dando lugar al terrorismo de la Plaza del Maidán. Meses más tarde, Victoria Nuland, asistente del Secretario de Estado americano, había expresado públicamente que los EE.UU. habían invertido US$ 5 mil millones para respaldar la consolidación de un servomecanismo democrático al estilo americano en Ucrania. Cuando la 'democracia' de referencia terminó espiralizándose en un concierto de violencia nacional, para infortunio de los líderes políticos europeos, Nuland expresó: 'Al demonio con la UE (Fuck the UE)'. Verdadera sinopsis de tres palabras para ilustrar la esencia de la diplomacia democrática estadounidense de tiempos pretéritos y actuales.

 

Right Sector, Ucrania, Nazis, Bandera, Propaganda ucranianaEn los órdenes cultural y regional, Ucrania se divide entre oriental y occidental, o bien la frontera podría establecerse a cada lado del Río Dniéper, con su capital -Kiev-, situada en el cuadrante septentrional. Ucrania oriental ha sido primariamente rusa, y así lo ha sido por siglos. El Pacto Molotov-Ribbentrop de 1939 dividió al país con un novedoso trazado y, hoy, Ucrania occidental se exhibe más alienada cultural y políticamente con Europa y con los Estados Unidos. Por estas razones, Ucrania occidental guarda una animosidad irracional contra su contraparte oriental; de aquí que la elección de 2014 arrojara cifras ajustadas y notorios episodios de violencia.

 

Yanukovych era oriundo de la región del Donbas -al este de Ucrania- y, hasta los comicios de 2014, los residentes de las regiones de Luhansk (LPR), Donetsk (DPR), y el Donbas tenían poco qué temer frente al gobierno central ucraniano. Las citadas regiones integran un centro de importancia crítica para los sectores industriales, manufactureros y mineros, mientras que la porción occidental es mayormente agrícola. Amén de estos detalles, el este y el oeste vivieron en relativa armonía desde 1939 hasta 2014. El 20 de febrero de 2014, francotiradores pro-democracia asesinaron a sangre fría a 49 ciudadanos ucranianos inocentes y a cuatro policías, en medio de manifestaciones contra Yanukovych en la Plaza del Maidán; episodio que se desarrolló en el concierto post-electoral patrocinado por Washington.

 

Los homicidas acusaron falsamente a Rusia por el evento; originalmente, su plan fue amplificar el conflicto ucraniano entre oriente y occidente, potenciando la violencia anti-rusa. Yanukovych abandonó la presidencia y se dirigió a Moscú; el parlamento instaló a Arseniy Yatsenyuk como presidente interino, hasta tanto se desarrollaran nuevos comicios. Finalmente, la elección favorecería a Petro Poroshenko, alineado con los intereses estadounidenses; éste nada hizo para restringir la creciente influencia del consorcio neonazi Right Sector; ni la del Batallón Azov.

 

Ergo, así comenzó realmente la guerra en Ucrania.

 

Ucrania, Neonazis, Banderistas, Stepon Bandera, Propaganda nazi en UcraniaPrevio a 2014, las Fuerzas Armadas Ucranianas (AFU) se habían caracterizado -durante décadas- por una deriva anti-rusa y antisemita, pero ese empuje fue contenido por Yanukovych y otros líderes políticos designados por Moscú. Durante la Segunda Guerra Mundial, Stepon Bandera -notorio colaboracionista nazi ucraniano- casi logró construírse una reputación de héroe en Ucrania occidental, por haber ejecutado genocidio contra rusos ucranianos y judíos. Se erigieron estatuas en su honor, después de que fuera asesinado en 1959. Sin tapujos, Bandera era una neonazi, y contribuyó a propagar una legión de simpatizantes que pensaban como él. Sin embargo, lo cierto es que su deceso sólo logró galvanizar a su núcleo de seguidores, muchos de los cuales se mantuvieron no solo en el seno del Ejército Ucraniano, sino también en la estructura política del país.

 

Esta realidad cobra fuerza con el caso de Andriy Parubiy, quien supo servir como Vocero del parlamento ucraniano desde 2014 hasta 2019, y como Secretario Nacional de Seguridad -así como también en el Consejo de Defensa ucraniano. Andriy Parubiy es un nazi. Orgullosamente, ha proclamado su condición en reiteradas oportunidades ante el congreso local, ante las fuerzas armadas nacionales, y en la televisión pública.

 

Cuando tuvo lugar la elección de Poroshenko, Washington aprovechó la oportunidad para inundar Ucrania con armamento y entrenamiento estadounidenses, en preparación para el eventual ataque de facto contra el oriente, y contra la influencia rusa en ese sector geográfico. Como tal, Ucrania se convirtió en la fuerza militar más importante de Europa. Asimismo, y en ese preciso momento, los otrora suprimidos 'banderistas' dominaron las AFU y la política ucraniana, multiplicando complacientes sonrisas en los Estados Unidos y la OTAN.

 

Por propia confesión, los elementos vinculados a Right Sector son discípulos de Stepon Bandera, y ejercitan su influencia neonazi, al tiempo que ofician de comisarios políticos que propagan su filosofía en todo el territorio ucraniano. Las AFU no son exclusivamente banderistas, pero sí lo son los componentes del Batallón Azov, desplegado fundamentalmente en el cuadrante oriental. Como Bandera, los de Azov desprecian a los ucranianos étnicos rusos, y a los de ascendencia semita. La Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas informó que los integrantes de Azov asesinaron a más de 14 mil ciudadanos ucranianos del oriente desde 2014, instancia desde la cual el oriente viene suplicando a Rusia para que le proporcione asistencia militar -y para que sus milicianos pudieran responder ante la recurrente agresión.

 

A efectos de detener esas matanzas, en 2014 Moscú negoció una tregua conocida como Protocolos de Minsk -que las AFU ignoraron abiertamente. La negociación fue seguida de los Tratados de Minsk de 2015 -Minsk II-, pero este desarrollo tampoco tuvo efectos prácticos sobre el comportamiento genocida de las AFU. Durante siete años, este ecosistema de terror continuó, bajo la mirada complaciente de Washington -cuyo liderato político celebró la muerte de cada vez más rusos.

 

En 2019, Volodymyr Zelenskyy, ex comediante y actor que alcanzara la fama a partir de su rol en la serie televisiva 'Servant of the People', derrotó a Poroshenko abrumadoramente en elecciones nacionales, prometiendo honrar los acuerdos de Minsk, así como también poner un freno a la corrupción pública y a la creciente violencia perpetrada por Right Sector. Sin embargo, a los ucranianos les tomó pocos meses convertirse en la audiencia de la obscura broma encarnada por el comediante-presidente, quien ya no era un líder que favorecía la paz, sino una marioneta banderista de los Estados Unidos de América.

 

Acontecido el desmoronamiento de la ex Unión Soviética y la consolidada la separación de numerosas naciones-satélite de Moscú en 1990, la OTAN había prometido no ampliar su esfera de influencia hacia esos territorios. No obstante, y casi sin excepción, la OTAN se expandió y comenzó a cercar a Rusia con armamento Made in the USA. Siendo Ucrania la cabecera de playa desde donde se desataron conflictos bélicos contra Moscú en el pasado, el Kremlin había dejado en claro a Washington que el ingreso de Ucrania en la OTAN consignaba una frontera intolerable.

 

Cuando los medios de comunicación británicos comenzaron a sugerir que Rusia había dado inicio a un conflicto no provocado para defender al oriente de Ucrania, faltaron a la verdad -y a los propios intereses del Reino Unido. Siendo que la primavera en el continente europeo suele ser el momento idóneo para comenzar una guerra, durante febrero pasado, Zelensky ordenó al Batallón Azov y a las AFU que acopiaran más de cien mil soldados -con su respectiva munición de combate- en el cuadrante oriental, en preparación para un ataque masivo cuyo fin era el hacerse del control de las regiones autónomas del este.

 

Los milicianos pertenecientes al DPR, LPR y Donbas, nuevamente rogaron a Rusia para que intervenga, pero Vladimir Putin continuó rehusándose a hacerlo. En lugar de ello, Moscú insistió repetidamente en esfuerzos diplomáticos y, según supo informarse, contactó a Washington y a Kiev, en un intento por no intervenir militarmente. Los pedidos rusos fueron racionales y cristalinos: Ucrania debía respetar la letra de los acuerdos de Minks, I y II; Kiev debía abstenerse de seguir atacando a los residentes orientales y debía proceder a la desnazificación de las AFU. Finalmente, Ucrania no debería unirse a la OTAN en el futuro.

 

Ni los Estados Unidos ni Kiev se molestaron en contestar. En un esfuerzo en pos de contar con una respuesta negociada, y mientras las AFU proseguían amasando fuerzas y material en el cuadrante oriental, Rusia comenzó a alistar fuerzas, desplegándolas en la frontera ruso-ucraniana. En lugar de negociar con Rusia en pos de la paz, Ucrania y los medios occidentales gritaron 'Se trata de una agresión rusa'.

 

Finalmente, y durante la última semana del mes de febrero, Zelensky hizo lo impensable: informó a los Estados Unidos que, desde ese momento, estaba dispuesto a permitir el despliegue de armamento nuclear en suelo ucraniano.

 

El siguiente día -el 24 de febrero-, las fuerzas armadas rusas cruzaron hacia Ucrania oriental. Así comenzó la guerra ruso-ucraniana, y los actos barbáricos de las AFU se intensificaron.

 

En tal contexto, el encubrimiento ejecutado por los medios de comunicación occidentales, ocultando la evidente conexión neonazi ucraniana, da forma a la mentira de mayor magnitud del conflicto. Tras informar desde el terreno durante dos meses en y en la periferia de Ucrania, y aún cuando es certero afirmar que las partes beligerantes incurrieron en atrocidades, he visto in situ un barbarismo diferente, ejecutado por las AFU. El mismo debe sopesarse más allá de la guerra en sí misma, por cuanto las AFU y sus colegas en Azov consideran a todos los rusoucranianos, a los judíos y a los defensores de las conversaciones de paz, como alimañas -y así los tratan. Han abandonado todo atisbo de moralidad y ética. Puedo testificar sobre el homicidio de personas inocentes, sobre torturas y homicidios de prisioneros, sobre episodios en donde se disparó con armas de guerra a objetivos civiles. Puedo certificar que se han sembrado minas antipersonales en corredores humanitarios, para impedir que las personas pudieran escapar de las zonas de conflicto. Asimismo, personas que sugirieron propiciar conversaciones de paz y acciones diplomáticas fueron ejecutadas; he visto esvásticas y tatuajes pro-nazis en manos, brazos, cuellos y pechos de soldados de las AFU.

 

En rigor, numerosos eventos son arrojados hacia un evidente encubrimiento, como ha sido con el caso de los laboratorios destinados a la fabricación de armamento químico -red estadounidense de instalaciones desplegadas en suelo ucraniano. De igual modo, se oculta que las fuerzas armadas ucranianas no están saliendo victoriosas del conflicto; antes, bien: están siendo pulverizadas. Su Fuerza Aérea, su Armada, han sido destruídas. Refinerías de crudo, líneas de comunicaciones y sistema ferroviario han sido reducidos a escombros. Las AFU han perdido más de cincuenta mil hombres; mientras tanto, los prisioneros de guerra alcanzan cifras tan numerosas, que los rusos han sido forzados a construir campos de prisioneros más amplios. Por ley nacional, en Ucrania todos los hombres de entre 16 y 60 años de edad están siendo reclutados como conscriptos y como reemplazo. Los despachos de municiones desde OTAN son pulverizados apenas cruzan la frontera polaca; los centros de comando, control y comunicaciones yacen en ruinas.

 

Al día de la fecha, Zelensky, el demócrata y campeón dilecto del primer ministro británico Boris Johnson, ha firmado una novedosa legislación, la cual prohíbe la existencia de cualquier partido político de oposición. El mandatario ucraniano ya decidió poner bajo arresto a cinco generales y al principal líder opositor, Viktor Medvedchuk, calificando a los mismos de 'antihéroes' por el delito de sugerir la concreción de conversaciones de paz -un delito que bordea con la traición.

 

Tras desafiar apropiadamente el encubrimiento de la conexión nazi-ucraniana aquí, y tras quedar expuestas ya las principales mentiras de la guerra, acaso sea hora de que el pueblo de la empobrecida Gran Bretaña plantee al Señor Johnson, al parlamento y a los medios masivos de comunicación del país, la más fundamental, importante, vigente y antigua de las preguntas:

 

¿Qué diablos?

 

* El autor, Brett Redmayne-Titley (en Twitter, @WatchRomeBurn) es periodista independiente y fotógrafo. Colaborador, entre otros, en The Unz Review, ZeroHedge, Asia Times, Global Research -todos ellos, de Estados Unidos. Su sitio web personal, WatchingRomeBurn.uk. Su correo de contacto: live-on-scene (@) gmx.com.

domingo, 29 de mayo de 2022

ESPAÑOLES EN LA GESTA DE MALVINAS


POR SEBASTIAN SANCHEZ


La Prensa, 29.05.2022

 

A cuarenta años de la Gesta, la progresía vernácula -de izquierda o derecha, pero siempre atenta a mellar glorias y denostar héroes- ha redoblado esfuerzos por hallar nuevos tópicos desmalvinizadores. Así, nos ha crecido una "perspectiva de género" de la guerra -para la cual se usufructuó aviesamente el recuerdo de las cinco valientes mujeres que participaron en ella- y se pretendió imponer el espectro de nuevos monstruos, retoñados en el caletre de algún logista con pasantía ad honorem en el Foreign Office. Entretanto, la "política" teatralizó un mohín compungido, agradeció a los veteranos "por habernos traído la democracia", y siguió con su entusiasta y proverbial tarea: convertir todo lo que toca en lodo.

 

Sin embargo, este significativo aniversario ha demostrado que, pese a todo, Malvinas es causa nacional. La comunidad argentina conmemora hoy la Gesta con renovado interés, respeto, admiración y no poco sentido de lo patrio, lo cual -tras cuatro décadas de desmalvinización campante y rampante- no es poco. De hecho, quizás sea el primer aniversario conmemorado con tanto empeño por los argentinos de bien que, a Dios gracias, abundan por doquier.

 

Pero aún queda mucho por conocer acerca de la guerra, no poco por investigar y por consultar a los veteranos que caminan entre nosotros, bien dispuestos a transmitir la forma de la guerra que libraron por la patria. Entre tantas cosas superficialmente vistas se encuentra la participación de España en la Gesta.

 

Claro está, no hablamos del Estado español, que por esos años andaba enredado en "transiciones", destapes democráticos y borbónicos negociados. No. En 1982 el Estado de España -con Leopoldo Calvo Sotelo como cara visible- se empeñó en no contrariar a los ingleses, declarando que la cuestión de Gibraltar "era distinta y distante de la de Malvinas". Argumento este arduo de sostener pues el Peñón es "territorio británico de ultramar", al igual que las Malvinas, así consideradas desde 2010 por el Tratado de Lisboa, que firmó Rodríguez Zapatero (y toda Europa) con el atronador silencio de la diplomacia argentina. "Cosas veredes que no crederes, amigo Sancho...".

 

Al nombrar a España, decimos la multitud de bien nacidos que advierten que, pese a todo, nuestras patrias continúan unidas por los lazos trascendentes de la lengua, la fe y la cultura. Nombramos a aquellos españoles que saben, al igual que nosotros, que el "argentino reino" (no ya la entidad político territorial denominada Virreinato del Río de la Plata) en muchos sentidos sigue siendo parte inescindible de la Hispanidad.

 

Es cierto que, además de españoles, hubo otros extranjeros en la Gesta, que participaron como voluntarios y en ocasiones con heroico desempeño. Entre otros, cabe recordar al capitán Asterio Wagata, comandante del Narwal, pesquero destinado a vigilar los movimientos de la flota británica. Este argentino naturalizado, nacido en Paraguay e hijo de padres japoneses, marchó a la guerra en forma voluntaria, al igual que toda su tripulación -o casi toda, pues los marinos chilenos se retiraron por propia decisión-. Fue Wagata quien, como cuadra a un capitán, socorrió a su contramaestre Omar Rupp, tras ser mortalmente herido por el Harrier que los atacó la noche del 9 de mayo. En el Narwal también estaba el uruguayo Jesús Morales Araujo, quien estuvo en el pesquero hasta el lamentable desenlace.

 

UN CAPELLAN

 

Pero es necesario detenerse en los españoles que combatieron al Imperio con el mismo ahínco patriota que tantos argentinos. Vale recordar el caso del Padre Jesús Prieto Santamarta, capellán de los Halcones de la Fuerza Aérea y puntal de aquellos pilotos antes y después de cada salida de combate. El Comodoro Pablo Carballo -el heroico "Capitán Cruz"- recuerda muy bien al cura:

 

"El nos dio la más poderosa de las armas, con la cual no temíamos a ninguna fragata: la fe. El, en su humildad, nos fue enseñando los peldaños que conducen a la luz (...) ¿Cuántos años dedicó este sacerdote a nuestra V Brigada Aérea viviendo a miles de kilómetros de su país natal -España- y de su familia? Durante la guerra murió su madre y él no pudo viajar".

 

Y también es español el Padre Vicente Martínez Torrens -destacado capellán malvinero- pues, a pesar de que ha vivido la mayor parte de su vida aquí, no olvida que nació en Orba, en la Comunidad Valenciana. El ministerio de este sacerdote en las Islas -como así también sus denodados esfuerzos por "malvinizar" a la Argentina- son prueba notable de su amor a esta Patria.

 

Y españoles fueron varios de los tripulantes del Isla de los Estados, el noble navío mercante argentino. Y primero entre aquellos, don Rafael Luzardo.

Rafael nació en el Puerto de la Luz (Las Palmas) en 1920. Muy joven combatió en la Guerra Civil, en el Ejército nacional, y luego se enroló en la División Azul para marchar al frente ruso a batallar contra el comunismo. Entonces, a poco de retornar a la patria, formó familia y decidió "partir a Indias".

 

En 1949, los Luzardo viajaron a bordo de un vetusto vapor y se instalaron definitivamente en Buenos Aires. Durante un tiempo, Rafael probó suerte en distintos empleos hasta que en 1955 ingresó al Comando de Transportes Navales, la empresa naviera mercante creada en el seno de la Armada, con el objeto de conectar los puertos patagónicos. Comenzó su carrera en la marinería como "ayudante de cocina" y durante muchos años recorrió la costa argentina a bordo de distintos navíos.

 

HEROISMO EN EL MAR

 

Para 1982, Luzardo ya era jefe de cocina del mercante Isla de los Estados y cuando se les anunció que el navío marcharía a Malvinas, decidió quedarse a bordo, al igual que todos sus camaradas. El buque formó parte de la Operación Rosario, el día de la Reconquista, y durante los primeros cuarenta días de la guerra tuvo una extraordinaria foja de servicios cumpliendo múltiples funciones.

 

En efecto, al Isla de los Estados le cupo la peligrosa tarea del minado de las aguas frente a Puerto Argentino, como así también el esencial abastecimiento de provisiones a las distintas unidades distribuidas en las Islas. Justamente a esto último se dirigía el navío hacia Puerto Howard para llevar provisiones, sobre todo alimentos, a los soldados del aislado Regimiento 5.

 

En el anochecer de aquel infausto 10 de mayo, la fragata inglesa Alacrity detectó uno de los breves encendidos de la radio del Isla de los Estados, que navegaba en plena oscuridad, y de inmediato le descargó una andanada de cañonazos que golpearon sobre la banda de estribor, donde estaba la carga de combustible de aviación, convirtiendo al mercante en una gigantesca bola de fuego. En la explosión murieron casi todos los tripulantes del noble buque: veintidós hombres, la mayoría civiles, entre los que se encontraba el canario Néstor Sandoval, mayordomo del buque, que se convirtió así en el primer caído español de la guerra.

 

A pesar de la enorme violencia del estallido, algunos tripulantes sobrevivieron y lograron nadar hasta algunas balsas. Uno de ellos fue el comandante del buque, el Capitán de Corbeta Alois Payarola, que braceó hasta el bote ocupado por dos marineros -el propio Luzardo y otro español, Antonio Cayo-. Sin embargo, al advertir la fragilidad de la embarcación, que no podía contenerlos a los tres, Payarola volvió a arrojarse a las heladas aguas. Mientras la balsa se alejaba, impulsada por las impetuosas olas, el comandante escuchó a los dos marinos españoles, cuyas graves voces cortaban el viento austral al grito de "¡Viva la Patria!". Luego, tal como narró Payarola, ambos se hundieron en la oscuridad del Atlántico Sur.

 

Emilio Samyn Ducó -por entonces joven subteniente destinado a Howard, donde cayó malamente herido- fue demudado testigo de la inmensa explosión del mercante y a cuarenta años recuerda así a sus héroes: "Poca gente puede decir "alguien dio la vida por mí", yo tengo veintidós hombres que dieron su vida por mí, que son los del buque Isla de los Estados, que fallecieron viniendo a traernos provisiones".

 

Rafael Luzardo -cuyo sobrino Gustavo combatió heroicamente en el monte Longdon- es reconocido como uno de los dieciséis héroes de la Marina Mercante. La Nación lo distinguió con la condecoración "Al Muerto en Combate", otorgada por el Congreso y, además, un pequeño grupo de islitas del archipiélago, cercanas a la boca sur del Estrecho de San Carlos, llevan el nombre de "Islotes Luzardo". Raro ejemplo entre nosotros, aunque digno de imitación, ese de modificar la toponimia con nombres propios malvineros.

 

MALVINIZAR LA HISPANIDAD

 

Hubo españoles en Malvinas, tanto como argentinos en la Guerra del Rif y en la "Cruzada". Del mismo modo, en las jornadas de la Defensa y Reconquista de Buenos Aires -y también en la Vuelta de Obligado, Quebracho y Tonelero- argentinos y españoles combatieron juntos, por la misma causa, frente al mismo enemigo.

 

Toda la razón le asistía a Alberto Caturelli cuando enseñaba que es necesario "malvinizar a Hispanoamérica", procurando llevar a la plenitud la unidad preexistente de nuestras patrias. Pues bien, del mismo modo es menester "malvinizar" a España, para que nuestra guerra justa sea piedra basal de la restauración de la unidad tantas veces malograda.

 

A propósito, unos años atrás el ilustre escritor español Juan Manuel de Prada decía bellamente que "en América, allá donde la sangre de españolas venas se fundió con la sangre nativa para fundar la raza más hermosa, allá donde nuestra lengua se hizo dulce y fecunda, todavía queda dignidad. Ojalá esa dignidad vuelva algún día -¡mediante gozosa transfusión de sangre!- a su desnaturalizada madre". Pues bien, que esa necesaria transfusión comience por la sangre vertida por argentinos y españoles en guerra justa contra el vil Imperio, allá en el Atlántico Sur.

sábado, 28 de mayo de 2022

LA PÉRDIDA

 

DE LOS TRIPULANTES DEL SUBMARINO ARA SAN JUAN


UNA LEY PARA SU HOMENAJE Y PROTECCIÓN


 César Lerena


27-5-2022

 

El Submarino ARA San Juan (S-42) sirvió desde el 2 de diciembre de 1985 a la República Argentina. Tenía su asiento habitual en la Base Naval de Mar del Plata hasta que el 15 de noviembre de 2017 en una misión de patrulla de “vigilancia y control” perdió contacto con la Armada, siendo localizado en el POI Nº 24, 45°56' 59” S 59°46'22"O el 17 de noviembre de 2018 a unos 907 metros de profundidad, a la altura del Golfo de San Jorge y a unas 270 millas náuticas de Comodoro Rivadavia, sobre la plataforma continental argentina.

Para ello, la Oficina Internacional para el Rescate y Escape de Submarinos coordinó el envío de naves, aeronaves, equipos y personal especializado desde 18 países que, junto a los de Argentina, alcanzaron a más de 37 naves y aeronaves y, unas 4 mil personas que realizaron las operaciones de búsqueda en un área de 482,507 km2.​

No obstante, la fecha oficializada del hallazgo del Submarino, el 17 de noviembre de 2018, el contralmirante (R) de la Armada Argentina Luis López Mazzeo reveló ante la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia que «el gobierno argentino habría conocido su ubicación al menos 20 días después de su desaparición. La posición -dijo- la había revelado el buque chileno "Cabo de Hornos" (Andrés Klipphan, 7/11/2020, Infobae)»; información, «que habría sido ratificada por el Capitán (R) de la Armada de Chile, César Miranda, quien fue comandante de la citada nave en noviembre de 2017 (Ultimas Noticias -Chile- 22/11/2020. pág. 3:4).

Por su parte, el entonces embajador argentino Rafael Grossi miembro de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, informó al Ministerio de Defensa de Argentina un año antes del encuentro del submarino, que este podría encontrarse en la Latitud 46.12 y Longitud 59.69 donde se había descripto un evento "anómalo, único, corto y violento" coincidente con una explosión, muy cerca del lugar donde finalmente se detectó el submarino (Dinatale, Martín; Infobae, 17/11/2018);

Ante la dificultad para determinar la causal del hundimiento y la característica que cita Grossi de explosión “única, corta y violenta”, entre las distintas hipótesis y, más allá de detectarse fallas en las baterías de la nave; se debería tener en cuenta, que la desaparición del submarino ARA San Juan se produce en una etapa de tensión en el mar argentino, derivada que pocos días antes del hecho, se realizaron ejercicios militares del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte -entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre de 2017- con misiles, buques, submarinos y aviones en el área de Malvinas, repitiendo maniobras que este Reino ya había realizado en 2016, en ambos casos, en abierta violación a la Resolución 31/49 de las Naciones Unidas que declaró al Atlántico Sur “Zona de Paz y Cooperación” con la firma de todos los países de África occidental y América oriental y, también, correlacionar este hecho, con el conocimiento que habrían tenido Grosso, López Mazzeo y Miranda, respecto a la ubicación aproximada del desenlace, aproximadamente un año antes de la fecha oficial.

De la «Orden “Confidencial” de Operaciones del Comando de la Fuerza de Submarinos" N° 04/17, fechada el 24/10/2017» publicada (Infobae, Andrés Klipphan, 4/2/2018) surge que el submarino ARA San Juan debía «obtener reconocimiento preciso y localización, identificación, registro fotográfico/fílmico»" de varios buques, entre ellos el BP CFL HUNTER, el HMS CLYDE y el FPV PROTEGAT y las Aeronaves de la Fuerza Real Aérea Británica (RAF C130) y de la Gobernación (NdA: ilegal) de Malvinas» (punto 3.4.1.2).

Puede verse en el citado informe, que la Patrulla tenía como objeto principal realizar operaciones de vigilancia y control (punto 2); de ejercicio de ataque submarino (puntos 1.2.1, 3.3.2, 4.4.1 y 4.4.2); de patrulla antisubmarina (punto 3.2.1); de conocimiento de modalidad de otros buques REEFERs, Logísticos, petroleros, etc. y de toda actividad ajena no prevista (Punto 1.1.2); pero, todas las tareas de identificación y obtención de imágenes debían hacerse “sin vulnerar la discreción y sigilo de la unidad submarina” (punto 2.4.). Todas cuestiones que demuestran el rol protagónico del ARA San Juan en el cuidado de la soberanía nacional, que acrecienta el valor de los tripulantes en el cumplimiento de la función militar asignada;

Por otra parte, posibles controles de pesca ilegal de embarcaciones extranjeras por parte del submarino San Juan se podrían enmarcar en el citado punto 1.1.2 que refiere al control de “toda actividad ajena no prevista”, en atención a que los recursos pesqueros migratorios originarios de la ZEE Argentina, en particular los que usurpa el Reino Unido en Malvinas y los buques extranjeros, deben ser controlados conforme los artículos 4º, 5º d, 21º e 22º y 23º de la Ley 24.922 y la nueva doctrina de seguridad que indica, que la pesca ilegal no es solo un problema de sostenibilidad del recurso sino de inseguridad, ya que si bien tradicionalmente la seguridad solo incluía al Estado o a los gobiernos contra los ataques extranjeros (Figueiredo, 2010, pág. 273), el Informe de la ONU sobre Desarrollo Humano de 1994 examina amenazas a la seguridad de carácter económico, ambiental y social y, en el documento sobre la Estrategia Nacional de Seguridad Marítima de 2005 se asocia la explotación indebida de los recursos marinos con daños al medio ambiente y a la seguridad económica y, afirma, que la competencia por las poblaciones pesqueras puede dar lugar a conflictos violentos e inestabilidad regional, lo que requiere que las marinas nacionales tomen medidas agresivas" (Luciano Vaz Ferreira, "a pesca como um problema de seguranza..." Artigos. Revistá InterAcá o pág. 11:43, 2018, Universidad Federal de Río Grande. Brasil).

Por su parte, en 2014 el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en su Documento de Estrategia de Seguridad Marítima expone «la necesidad de protección contra las amenazas de su dominio marítimo, incluida la pesca ilegal y, pone a ésta al mismo nivel de otras amenazas, como la delincuencia organizada y el terrorismo, lo que demuestra la gravedad». Ese mismo año, la Unión Europea, incluye a la Pesca Ilegal, como una amenaza para la seguridad marítima de sus Estados miembros y, en 2016 el Consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos publicó un informe exclusivo sobre el tema de la Pesca Ilegal (IUU), y lo define como una amenaza para la seguridad alimentaria y económica, que beneficia al crimen organizado transnacional.

El control de la Pesca Ilegal se relaciona con la delincuencia organizada transnacional (ONU, A/RES/64/72); la inmensidad del mar, la dificultad para hacer cumplir la ley y las bajas penas impuestas por estos delitos hace a la Pesca Ilegal muy atractiva por las organizaciones delictivas (Haenlein, 2017, p. 08); se utilizan estos buques que pescan ilegalmente para el transporte de drogas y armas, donde se utiliza el trabajo esclavo (Shaver; Yozell, 2018, pág. 16; Milko Schvartzman “Trabajo Esclavo, Trata y Muerte en el Puerto de Montevideo”, 2018; César A. Lerena “Malvinas 1982-2022”. Pesca la Moneda de Cambio; 2021) y hay abusos laborales -incluida la esclavitud moderna- que son subsidios ocultos y permiten que las flotas pesqueras de aguas distantes sigan siendo rentables y promuevan la sobrepesca (Universidad de Australia Occidental y la iniciativa Sea Around Us en la Universidad de Columbia Británica; Juventud Marítima del SOMU, Argentina, 10/12/2018); cuestiones que los Estados ribereños deben, mediante sus fuerzas aeronavales, disuadir y erradicar, para garantizar su soberanía territorial, económica, social y alimentaria;

Más allá de destacar los servicios prestados por el ARA San Juan en distintas operaciones navales en el país y el extranjero, corresponde resaltar el rol cumplido por las distintas tripulaciones de este submarino en su carácter de custodios del mar argentino con posterioridad a la guerra de Malvinas y, muy especialmente, a quienes en esta última misión ofrendaron la vida en cumplimiento de su deber;

Pasaron un año y dos días después de su desaparición para que se encontrara al submarino y, con ello, a los 38 tripulantes, entre ellos una mujer y 6 buzos tácticos que estaban cumpliendo a bordo funciones propias de control y vigilancia en el territorio marítimo nacional, la Zona Económica Exclusiva, la Plataforma Continental Argentina y sus archipiélagos, entre ellos Malvinas; es decir, realizando tareas de resguardo de la soberanía nacional, más aún, cuando parte de las aguas y archipiélagos argentinos del Atlántico Sudoccidental se encuentran ocupados ilegalmente por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y por cientos de buques extranjeros que efectúan pesca de los recursos pesqueros originarios de la Zona Económica Exclusiva Argentina, dentro de esta y en alta mar, con o sin licencia ilegal británica;

En atención a ello hay que configurar el lamentable hundimiento y desaparición de su tripulación como un acto heroico en defensa de los territorios nacionales;

En esa tarea de custodia de la soberanía nacional estaban encomendados los miembros de la Armada Argentina: Alcaraz Coria, Fabricio A. (Cabo principal); Alfaro Rodriguez, Ricardo G. (Suboficial segundo); Aramayo, Hugo D. (Cabo principal); Arjona, Alberto R. (Cabo principal); Bergallo, Jorge I. (Capitán de Corbeta); Castillo, Enrique D. (Cabo principal); Cisneros, Leandro F. (Cabo primero); Coronel, Victor H. (Suboficial primero); Cuéllar, Sergio A. (Cabo principal); Enríquez, Victor. (Suboficial segundo); Espinoza, Franco J. (Cabo principal); Fernández, Daniel A. (Suboficial segundo); Fernández, Pedro M. (45, Capitán de Fragata); Gallardo, Javier A. (Suboficial Principal); García, Luis E. (Cabo principal); Herrera, Hugo A. (Suboficial segundo); Ibáñez, Cristian D. (Cabo principal); Krawczyk, Eliana M. (Tte. de Navío); Leiva, Luis M. (Suboficial segundo); Maroli, Victor A. (Tte. de Navío); Mealla, Jorge L. (Tte. de Corbeta); Medina, Roberto D. (Suboficial segundo); Melián, David A. (Cabo primero); Mendoza, Fernando V. (Tte. de Navío); Monzón, Jorge A. (Cabo principal); Niz, Luis A. (Cabo primero); Nolasco, Luis C. (Cabo primero); Ortiz, Jorge I. (Cabo principal); Polo, Daniel A. (Cabo primero); Real, Walter G. (Suboficial primero); Rodríguez, Hernán R. (Suboficial primero); Sánchez, Alberto C. (Suboficial primero); Santilli, Fernando G. (Cabo principal); Silva, Renzo D. M (Tte. de Fragata); Suárez, Germán O. (Cabo primero); Tagliapetra, Alejandro D. (Tte. de Corbeta); Toconas, Mario A. (Cabo principal); Tolaba, Aníbal (Cabo segundo); Valdez, Jorge E. (Cabo principal); Vallejos, Celso O. (Suboficial segundo); Vargas, C. H. (Suboficial segundo); Villarreal, Fernando V. (Tte. de Navío); Wagner, Diego M. (Tte. de Navío) y Zunda Meoqui, Adrian (Tte. de Fragata).

Por otra parte, en atención, a la profundidad en la que se encuentra el submarino ARA San Juan y su tripulación, resulta -al menos por el momento y con la tecnología disponible actual- muy difícil recuperar la nave y con ello, a sus tripulantes, motivo por el cual, es necesario protegerlos de toda acción derivada de exploraciones mineras o hidrocarburíferas y explotaciones pesqueras con artes de pesca de arrastre de fondo, de modo de no afectar el lecho donde descansan los marinos que en el ARA San Juan perdieron la vida en el cumplimiento de sus deberes con la Nación;

Teniendo en cuenta que por la Ley 27.037 el 19 de noviembre de 2014 se sancionó el “Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas” destinado a proteger y conservar espacios marinos y, la Ley 27.615 y su Decreto Reglamentario 316/2021 que estableció indemnizaciones a los familiares.

Y en ese sentido sugiero el dictado de la siguiente Ley Nacional:

 

Artículo 1º Declárase MONUMENTO NACIONAL MARINO al lugar de la plataforma continental argentina, donde descansan los restos del Submarino ARA San Juan y los 44 tripulantes de esta embarcación de la Armada Argentina, de conformidad con el artículo 5º inciso b) de la Ley 27.037.

 

Artículo 2º EL Monumento Nacional Marino se denominará “TRIPULANTES DEL ARA SAN JUAN”, conmemorándose el día 15 de noviembre de cada año, el día del submarinista, en recordación de los 44 tripulantes fallecidos.

 

Artículo 3º Encomiéndase al PODER EJECUTIVO a formar una Comisión Técnica para que en el término de noventa (90) días y en base a la documentación existente, determine el área de protección que asegure la inviolabilidad de los restos del Submarino ARA San Juan y de los tripulantes de esta embarcación naval. Dicha Comisión deberá contar con una representación de los familiares de los tripulantes del ARA San Juan.

 

Artículo 4º Establécese, conforme el artículo 5º inciso b) iii) de la Ley 27.037, en el área que determine el Poder Ejecutivo de acuerdo al dictamen de la Comisión Técnica indicada en el artículo precedente, la prohibición de cualquier tipo de actividad extractiva en el lecho y subsuelo marino; la captura con artes de pesca de arrastre de fondo; la introducción, descarte, transplante y propagación de elementos químicos y productos biológicos y/o cualquier actividad que perturbe o modifique la característica única que justifica la categorización de Monumento Nacional Marino.

 

Artículo 5º Una vez determinada el Área y las restricciones referidas en los artículos 3º y 4º, comuníquese a todos los Estados de Bandera que realicen actividades de pesca en el Atlántico Sur las prohibiciones citadas, las que en caso de no ser debidamente cumplidas darán lugar a las más severas sanciones aplicables en la legislación nacional e internacional vigente.

 

A los que custodian nuestra soberanía se los respeta. A Nuestros muertos en cumplimiento de su misión se los venera.